La conocida como ‘Uña de León’ es la nueva gran amenaza para las playas de Andalucía. Verdemar-Ecologistas en Acción va a solicitar a la Junta de Andalucía la retirada en Cádiz de la Uña de león (Carpobrotus edulis) de las playas de los municipios de La Línea y San Roque; concretamente en la playa de Levante y Guadalquitón respectivamente.

Desde 2005, las actuaciones del Programa Andaluz de Control de Especies Exóticas Invasoras en playas se han centrado en la eliminación en zonas prioritarias y repoblación con especies nativas en la costa de Huelva (Entorno de Doñana); costa de Cádiz (Bolonia, Punta Camarinal, Rota, Isla Tarifa), Dunas de Artola (Málaga); y costa de Almería (Punta Entinas-Sabinar), lugares adscritos a la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía.

El área de expansión en la comarca del Campo de Gibraltar es alarmante; por lo que una actuación inmediata hará se evite los daños que produce su impacto.

Según la administración autonómica la especie forma densos tapetes que actúan desplazando a la flora dunar costera (nardo marítimo, cuernecillo de mar, barrón, espigadilla de mar, alhelí de mar, etc.).

  • Disminución de la luz incidente en el suelo y de la germinación de especies autóctonas.
  • Competencia por polinizadores con especies nativas, lo que genera una menor tasa de producción de semillas y un menor reclutamiento.
  • Alteración de la dinámica dunar (disminución en el transporte sedimentario, fijación del suelo, incremento de la carga de nutrientes).
  • Modificaciones en el hábitat: incremento de la humedad, acumulación de nutrientes, cambios en la composición de iones del suelo.

La Orobanche densiflora se está viendo afectada gravemente, ésta en la playa de Levante de La Línea. Según ha podido comprobar Verdemar-Ecologistas en Acción.

Otras reivindicaciones ecologistas

Agaden Ecologistas en Acción considera el nuevo proyecto en Tiempo Libre, actualmente en información pública a pesar de permitirlo el PGOU actual, un despropósito. Y que viene a repetir la edificación franquista de los años 60 y 70 del pasado siglo. Alineó en todo el paseo Marítimo de Cádiz una sucesión de edificios sin contención y regulación alguna, cementando el litoral de forma inexorable.

Aprovechando el derribo parcial de la Residencia Tiempo Libre, Hoteles Q, con el beneplácito del Ayuntamiento, pretende erigir un edificio de 14 plantas adosado a lo que queda de Tiempo Libre.

Se trata de edificar una construcción con 300 habitaciones, de 70 metros de altura, en una zona saturada de edificios, dejando un callejón de acceso a la playa de 8 metros y que apantallaría de forma irreversible los pisos colindantes de la calle Muñoz Arenillas.

Impacto ambiental en Cádiz

Parece increíble que los promotores pretendan rebajar el fortísimo impacto ambiental de este edificio, argumentando que se trata de una “acción puntual”, “que permeabiliza y oxigena la ciudad”. Nada de eso: cuando disponíamos de una oportunidad para esponjar y reverdecer una zona urbanísticamente congestionada, resulta que nos ofrecen más de lo mismo: un hotel, de viabilidad incierta. Además incide en todas las aberraciones urbanísticas que sepultaron el borde litoral de la ciudad.

Perdimos el carácter público de la Residencia Tiempo Libre por un convenio urbanístico de la anterior corporación municipal del PP. Pero resulta que el actual equipo de gobierno local no ha hecho nada para regular y ordenar la oferta hotelera de la ciudad.