Denuncia un falso robo y un asalto a un establecimiento de Jaén. La Policía Nacional ha detenido en Jaén a una mujer de 55 años acusada de denunciar en falso el asalto y robo en su establecimiento para intentar cobrar el seguro. Según ha informado la Policía Nacional, la detenida había sufrido la sustracción de unos 2.000 euros. Y, supuestamente, aconsejada por un empleado de una entidad financiera donde tenía contratado un seguro, había dado parte de lo denunciado falsamente con el fin de ser indemnizada.

Las indagaciones de los investigadores y el informe pericial de Policía Científica ya desmentían los hechos denunciados; por lo que las sospechas se centraron desde un primer momento en la denunciante.

La detenida relataba en la denuncia interpuesta en el pasado mes de octubre, que había recibido una llamada con número oculto en la que le comentaban que una de las oficinas de su agencia se encontraba abierta.

Según la arrestada, se personó en la mencionada oficina y comprobó que le habían sustraído varios ordenadores, así como el dinero en efectivo. Señaló que los bombines de la cerradura de entrada habían sido forzados. Y que el dinero en efectivo se encontraba en el interior de una caja que estaba dentro de un armario. Además de estas afirmaciones, la arrestada facilitó a los investigadores imágenes de cómo se había encontrado la oficina.

Facilitar el acceso a sus clientes

Cuando los investigadores, junto a Policía Científica se desplazaron hasta el lugar de los hechos se encontraron que toda la oficina estaba en perfecto estado. Al preguntarle sobre el motivo de que tal orden no se correspondía con las imágenes aportadas, la arrestada les manifestó que ignoraba que no podía tocar ni limpiar nada. Y que lo hizo para facilitar el acceso a sus clientes.

La denunciante informó también a los agentes de que tenía contratado un seguro con una entidad bancaria que se haría cargo de los daños ocasionados.

Finalmente, acabó reconociendo que no había sido víctima de ningún robo con fuerza. Y que realmente lo que sucedió es que le habían sustraído unos 2.000 euros; no así los ordenadores que había denunciado. Y que los daños en las cerraduras de la puerta de entrada fueron causados por un herrero al que contrató para que abriera la puerta con la excusa de que se le habían perdido las llaves.

Asimismo, señaló que había sido asesorada y aconsejada por un empleado de la entidad bancaria. En ella había contratado un seguro con el fin de cubrir los 2.000 euros sustraídos.

La arrestada fue puesta a disposición de la autoridad judicial acusada de un delito de denuncia falsa; al tiempo que desde la Policía Nacional se aportaron a la causa los gastos derivados de la investigación. Ya que ello supuso el empleo de recursos humanos, técnicos y materiales.