Mauricio Morales: “Lo más singular de ‘Adiós’ es la importancia de mi personaje”

El actor jerezano comparte cartel con actores de la talla de Mario Casas, Natalia de Molina o Carlos Bardem en la última película de Paco Cabezas

El próximo 22 de noviembre verá la luz en todos los cines ‘Adiós’, la nueva película de Paco Cabezas en la que el jerezano Mauricio Morales cobra un papel protagonista interpretando a ‘Chico’, hermano pequeño de Juan (Mario Casas), un preso en tercer grado y padre de familia, que logra un permiso para asistir a la comunión de su hija.

La película se inicia con un accidente de coche donde fallece la hija de Juan y sobrina de Chico y a raíz de entonces se desata una doble historia que intercala la investigación policial con la propia investigación tanto de Juan como de la familia de Los Santos en el barrio sevillano de las Tres Mil Viviendas.

El festival de San Sebastián acogió en el pasado mes de septiembre su primer preestreno y próximamente le seguirá el Festival de Cine de Sevilla el sábado 16 de noviembre y los Cines Capitol de Gran Vía el 19 de noviembre. Hasta el momento, las críticas hablan maravillas de una de las obras más esperadas del cine español, cuyo foco de actuación se centra en Sevilla, pero que también ha contado con grabaciones en otros escenarios próximos a la ciudad natal de Mauricio Morales como El Puerto de Santa María o Málaga.

La película entremezcla la ficción con una historia real en la que intervienen actores y actrices de la talla de Mario Casas, Natalia de Molina, Vicente Romero, Carlos Bardem o Mona Martínez. Para el joven actor jerezano no es una novedad codearse con figuras de las más altas esferas del cine nacional, aunque confiesa que lo más singular de este proyecto es “la importancia de mi personaje. Ya no hablo solo de la posibilidad de actuar al lado de personajes tan grandes, sino de trabajar con ellos un día tras otro. Al final hemos estado junto unas ocho semanas, entre ensayos y grabaciones y ha sido una experiencia para mí bastante gratificante”.

Además, no solo ha tenido la oportunidad de compartir espacio de grabación con todos ellos, sino que también ha podido conocer su lado más personal y humano fuera de las cámaras. “Fueron tres meses de grabación muy intensos, en los que estás día y noche con esas personas. No es como un oficio normal y corriente en el que tienes que hacer algo físico, sino que también tienes que sacar a relucir tus sentimientos. Fuera de la película hicimos un contacto muy fuerte, estuvimos en Sevilla, disfrutamos de la ciudad, de sus bares, de sus calles o incluso entrenando”.

Para Mauricio Morales, Adiós es una película con la que muchas familias humildes y del sur de España podrán sentirse identificadas, no solo por la proximidad de los escenarios de las grabaciones, sino también por su papel humano. “Son historias que realmente pueden ocurrir en cualquiera de estos sitios y seguro que los espectadores van a sentirse muy identificados y les va a llegar muy adentro”.

La vida de Mauricio, como la de cualquier persona que se dedique al mundo de las artes escénicas, está en continuo movimiento. Actualmente se encuentra en Málaga, formando parte del musical del Rey León del Gran Circo Alaska, aunque asegura que este fin de semana realizará sus últimas funciones para poder acudir a los preestrenos de la película. Recordando los inicios, afirma que su papel lo escogieron después de un casting que realizó en Sevilla hace cerca de ocho años para La Isla Mínima.

“En este oficio tienes que sembrar mucho para después poder recoger. Recuerdo que me tuvo que acercar mi madre en coche para hacer el casting y después de hacerlo mi nombre se quedó en las bases de datos. Siete años más tarde, concretamente en diciembre de 2018, estaba ya de gira con el circo y me llamaron desde un número que no tenía registrado. Llevo ya muchos años trabajando con Sonia Baena, mi representante, y normalmente ella es la que controla mi agenda, pero esta vez me llamaron directamente, a mi número personal. Al principio pensé que era una broma, pero descubrí que no, que me habían seleccionado para el casting de la película. En ese momento estaba en Valencia, tuve que coger un vuelo hacia Sevilla y realicé el casting para un personaje cualquiera de la película, pero Paco Cabezas, el director, me vio, le gusté y me dio otra oportunidad para representar a un personaje importante”.

En cuanto a su relación con Paco Cabezas, Mauricio destaca que es un director que lleva años trabajando en series importantes en América y el trato ha sido “excepcional” en todos los sentidos. “Es un director que mantiene su esencia sevillana y andaluza. Es una persona campechana, con la que nos hemos entendido bastante bien. Hoy en día hay muchos directores de cine, pero Paco es muy director de actores. Tuvimos varias semanas de ensayos antes de la película, ha estado muy encima de nosotros, ofreciéndonos su visión y escuchando nuestras propuestas. Todo eso ayuda a que haya una mejor compenetración”.

Mirando más allá de todo lo que pueda deparar Adiós, Mauricio explica que sigue centrado a su papel protagonista dentro del musical de el Rey León en el circo, aunque no cierra puertas a nuevos proyectos que deriven de la capital. “Sigo manteniendo mi piso en Madrid porque considero que tengo que estar conectado a la capital para asistir a nuevos cursos o castings. Ahora ando de gira, pero me encantaría participar en nuevos proyectos audiovisuales”.

Precisamente, Jerez, ha sido escenario recientemente de varias grabaciones audiovisuales en las que Mauricio Morales a punto estuvo de participar. “Me fliparía grabar en mi tierra porque sería rodar como en casa. ‘Adiós’ lo he considerado como si fuera en casa porque acostumbrado a rodar por toda España, hacerlo en Sevilla, era como hacerlo en casa, pero rodar en Jerez sería como hacerlo desde mi propia cama”.