La Policía Nacional ha detenido en uno de los principales hospitales de Granada a un varón de 61 años, nacionalidad española y con antecedentes policiales como presunto autor de un delito de atentado contra funcionario público por haber agredido a una doctora cuando esta intentó evitar una discusión entre éste y su compañero de habitación.

Según relata el Cuerpo Nacional de Policía en una nota de prensa, los hechos tuvieron lugar poco antes de las 12,00 horas del día 13 del presente mes en uno de los principales hospitales granadinos. En aquel momento, una doctora se encontraba visitando a los enfermos de la planta como parte de sus funciones. Fue entonces cuando el personal de enfermería le advirtió de la conducta inapropiada de un paciente hospitalizado, el cual se encontraba amenazando a otro paciente, compañero suyo de habitación, y a su esposa allí presente.

La Policía investiga si la discusión comenzó tras haber sido el detenido recriminado por haber pasado la noche creando un gran escándalo, en el que habría participado su acompañante. Los gritos impidieron el normal descanso de los ingresados en esa misma planta. La reacción del mismo fue agresiva, gritando y amenazando gravemente al compañero de habitación y a su mujer.

Tras conocer los hechos, la doctora entró en la habitación y pudo comprobar como uno de los pacientes allí ingresado se encontraba gritando y amenazando desde los pies de la cama a su compañero de cuarto. Mientras, la mujer de éste último se encontraba nerviosa y llorando. La doctora ordenó al primero que volviera a su cama, siendo cuestionada su autoridad. El paciente hizo caso omiso de sus indicaciones y la doctora recibió numerosos insultos como respuesta.

El detenido ya está en libertad

Tras reiterar que se volviese a su cama y se tranquilizase, el detenido se abalanzó contra la doctora. Le propinó un fuerte empujón con tal fuerza que la desplazo hacia atrás de manera violenta. En esos momentos un alumno de enfermería que la acompañaba se interpuso entre los dos. Al mismo tiempo, dos enfermeros tuvieron que sujetar al agresor, teniendo que intervenir el personal de seguridad del hospital. Seguidamente, ambas parejas fueron separadas e instaladas en habitaciones distintas hasta la llegada de los policías.

Los agentes desplazados hasta el lugar detuvieron al agresor. Lograron identificar que llevaba varios días ingresado en el centro hospitalario. Desde ese momento se había comportado desafiando las normas del centro y maltratando de obra y de palabra al personal de dicho centro. Con posterioridad, al detenido tuvieron que darle la libertad al encontrarse en espera de ser intervenido quirúrgicamente.

«La denuncia es la vía para evitar la impunidad»

La Policía recuerda que la Ley Orgánica 1/2015 reformó el Código Penal y el personal sanitario en el ejercicio de sus funciones tiene la consideración legal de autoridad. Y en el mismo sentido está orientada la Instrucción 3/2017 de la Secretaria de Estado de Seguridad, para la prevención y lucha contra las agresiones al personal sanitario, que entre otras herramientas creó la figura del Interlocutor Policial Sanitario como nexo entre Policía Nacional y personal sanitario, que pretende establecer canales fluidos de comunicación, para luchar y combatir más ágilmente las agresiones.

Para conseguir paliar e intentar acabar con este tipo de conductas, totalmente reprochables legal y éticamente, es fundamental que el personal sanitario denuncie hechos como el sucedido. Y así evitar que este tipo de agresiones queden impunes. Que sirva para que la ciudadanía tome conciencia, de que se debe tratar con respeto. Y nunca agredir a quien nos cuida y nos atiende cuando más lo necesitamos. «La denuncia es la vía para evitar la impunidad», subraya la Policía.