Picaduras de mosquito: ¿Son realmente útiles las pulseras y parches?

Expertos afirman que las pulseras y los parches que venden contra las picaduras de mosquito no son la solución

Las picaduras de insectos probablemente sean una de las peores cosas que tiene el verano. Hay tantos muchas veces que no sabemos cómo hacerlo para evitar ser acribillados. Por ejemplo, está muy extendido el uso de las pulseras contra las picaduras de mosquito en los niños pero, ¿hasta dónde son eficaces?

«Las pulseras y los parches que venden contra las picaduras de mosquito no son la solución. La evidencia científica es bastante limitada y normalmente suelen ser recursos caros y poco efectivos. De recomendarla, lo haría a partir del año, pero hay métodos mucho más efectivos», reconoce la pediatra Lucía Galán Bertrand, más conocida en redes sociales como ‘Lucía, mi pediatra’, y Mejor Divulgadora de España, según la Organización Médica Colegial.

Con motivo de la publicación de ‘El gran libro de Lucía, mi pediatra’ (Planeta) la fundadora del Centro Creciendo de Alicante opta en este caso por el empleo de los repelentes antimosquitos, «un recurso fácil y efectivos a partir de los 12 meses», y especialmente en aquellas zonas donde hay muchos mosquitos, según confiesa en una entrevista con Infosalus.

Eso sí, a juicio de la pediatra, «el mejor repelente que hay es la protección física», véase una manga larga de una camiseta, aunque sea fina, y sobre todo al atardecer, que es cuando más mosquitos hay. En el caso de que sean bebés, según apunta, se les debe proteger con un paño por encima del carro si vamos a estar mucho tiempo al aire libre o bien en zonas de mucho mosquito.

Desde la OCU advierten en este sentido de que la unión de humedad y de calor favorece la proliferación de mosquitos en verano: «Estos insectos, además de ser molestos, pueden trasmitir enfermedades así como provocar picores y rojeces en la piel. Si buscas algo para protegerte de ellos, las pulseras no son la solución».

Según explica la organización de consumidores, la mayor parte de estas pulseras contiene esencias naturales como citronela, geraniol, lavanda, así como repelentes químicos como el DEET, o mezclas de ambos.

«Aunque estas sustancias repelentes tienen diferentes grados de eficacia, en el caso de las pulseras impregnadas se ha demostrado que la eficacia real contra los mosquitos es muy baja, ya que los repelentes hay que aplicarlos sobre toda la superficie de la piel para que sean eficaces. Según la evidencia científica, los repelentes no funcionan a más de cuatro centímetros del punto de aplicación», señala.

En este contexto, recuerda que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) indica los requisitos que deben cumplir las pulseras antimosquitos: «Son productos plaguicidas sujetos a autorización sanitaria por parte AEMPS y deben tener un número de registro; asimismo, el etiquetado debe incluir, al menos, los siguientes elementos, función del producto, composición, modo de empleo y advertencias para un uso seguro», agrega.

Con todo ello, la organización de consumidores aporta los siguientes consejos para protegerse de los mosquitos: Aplicarse repelentes sobre la piel, así como llevar ropa y evitar zonas infestadas de mosquitos; se debe leer atentamente la etiqueta y las indicaciones de uso del producto; no aplicar repelentes a bebés menores de dos meses; extremar la precaución con los niños y evitar ponerles repelente en las manos para que no se las lleven a la boca y acaben ingiriéndolo accidentalmente, así como no aplicar el producto directamente sobre su piel, sino que los padres se lo echen en sus manos y después lo extiendan.

«Procura no mezclar repelentes con cremas de protección solar, ya que la unión de ambas composiciones podría irritar tu piel. Poner mosquiteras en las ventanas es muy útil y en el interior de las viviendas muchas veces será inevitable utilizar insecticidas; pero sigue las instrucciones y no abuses de ellos. Los insecticidas se difuminan en el aire y acaban con los mosquitos, tienen un principio de funcionamiento completamente distinto a los repelentes», agrega.

¿Qué hacer en caso de reacción alérgica?

Finalmente, y en caso de reacción alérgica tras una picadura, la pediatra Lucía Galán Bertrand señala que en el caso de los niños, estos reaccionan de forma más llamativa que los adultos, con habones más grandes o lesiones más extendidas en la piel, conocidas como ‘prurito’, que a veces son «muy llamativas». «Pero no por eso son alérgicos», avisa.

Eso sí, alerta de que siempre hay que tener precaución porque sí que puede haber menores que presenten alergia a las picaduras de avispa, mientras que no hay pruebas de que se pueda ser alérgico a las picaduras de mosquito.

Según advierte ‘Lucía, mi pediatra’, las reacciones alérgicas en los menores por una picadura de insecto a veces suelen ser de inicio súbito. «Se pueden emplear cremas con corticoides tópicos una vez al día después de lavar con agua y jabón la piel; aparte de que se pueden emplear antihistamínicos orales si no disminuye el picor, ni tampoco el rascado, pero todo siempre bajo prescripción médica», según sentencia.