Siete meses después de la irrupción del coronavirus en España, vuelven a saltar las alarmas, pero esta vez por un nuevo coronavirus surgido en Estados Unidos. La Universidad de Carolina del Norte ha alertado de una nueva cepa de coronavirus que podría propagarse de animales a humanos.

Este virus, es conocido como el coronavirus del síndrome de diarrea aguda porcina (SADS-CoV), surgió de los murciélagos y lleva contagiando cerdos desde el año 2016.

Los investigadores han estudiado el virus y han llegado a la conclusión de que puede llegar a propagarse a los humanos. Esta noticia no puede llegar en peor momento. Sumergidos en mitad de una crisis sanitaria, aparece en el horizonte un nuevo temor que pone en vilo a la comunidad sanitaria.

Al parecer, este coronavirus parece no alterar el sistema respiratorio. El SADS-CoV provoca enfermedades gastrointestinales, diarreas y vómitos. Estos resultados han sido publicados en la revista  ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’.

Después de estos hallazgos, se seguirá investigando esta nueva cepa de coronavirus, con el objetivo de conocer nuevos aspectos de un nuevo virus que puede amenazar a la población humana en varios países del mundo.

¿Cómo surgió el Covid-19?

Se cree que todo empezó en diciembre de 2019 en Wuhan, China. El día 31 de ese mes, la Comisión Municipal de Salud y Sanidad de la citada ciudad informó sobre un grupo de 27 casos de neumonía de etiología desconocida, con una exposición común a un mercado mayorista de marisco, de pescado, y de animales vivos, incluyendo 7 casos graves.

El inicio de los síntomas del primer caso fue el 8 de diciembre de 2019. El 7 de enero de 2020, las autoridades chinas identificaron como agente causante del brote un nuevo tipo de virus de la familia ‘Coronaviridae’ o coronavirus, denominado ‘SARS-CoV-2’, cuya secuencia genética fue compartida por las autoridades chinas el 12 de enero.

El 11 de marzo, la OMS declaró la pandemia mundial. Desde el inicio de la epidemia, y según datos del Ministerio de Sanidad, se han superado los dos millones de casos notificados en todo el mundo y casi 220.000 en España.

En concreto, la OMS explica que los coronavirus son una extensa familia de virus que pueden causar enfermedades tanto en animales como en humanos. El SARS-Cov-2 causa concretamente la enfermedad COVID-19.

Este coronavirus causa infecciones respiratorias

En los humanos, se sabe que varios coronavirus causan infecciones respiratorias que pueden ir desde el resfriado común hasta enfermedades más graves como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS), y el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS).

Aunque pueda parecer mentira dada la pandemia actual, en una entrevista con Infosalus; el investigador y director de Cultura Científica del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, el profesor José Antonio López Guerrero; recuerda que la mayor parte de los virus «viven ajenos a la humanidad»; salvo un pequeño porcentaje que puede causar patologías, como así lo ha hecho este SARS-CoV-2.

Al mismo tiempo, el autor del libro ‘Virus: Ni vivos ni muertos’ (Guadalmazán), apunta que existen virus emergentes, que aparecen en sitios donde nunca han estado, como parece ser este nuevo coronavirus; o bien virus reemergentes, aquellos que reaparecen donde ya habían sido eliminados.

Entre los factores que pueden favorecer la aparición de nuevos virus, ‘JAL’, como así le llaman, apunta en primer lugar al cambio climático. Este hace que la temperatura cambie y sea óptima para los virus que habían sido erradicados. La capacidad del ser humano de viajar y de que en menos de 24 horas pueda dar la vuelta al mundo también ayuda a expandir agentes infecciosos, según señala.

Emergencia frente al virus

Pero hay otros factores también para la emergencia de virus, como el tráfico de animales, la masificación de las ciudades; o la invasión de terrenos y de ambientes antes despoblados. Aquí el hombre entra en contacto con patógenos, que de otra forma no tendríamos la oportunidad de conocer.

Precisamente, el pasado 20 de abril el Ministerio de Sanidad aseguró también que «parecía claro» que los murciélagos son el origen reservorio del nuevo coronavirus, e informó de que se sigue investigando acerca del animal hospedador intermediario, habiendo controversia entre el pangolín y otros.

A su vez, destacaba que el modo en el que pudo transmitirse el virus de la fuente animal a los primeros casos humanos es desconocido. Si bien todo apunta al contacto directo con los animales infectados o sus secreciones.

«Los murciélagos pueden albergar un gran número de virus de la familia de coronavirus. Estos a su vez pueden mutar y pasar a animales salvajes, como se piensa que ha podido ocurrir en este caso. Aquí el ser humano, que cada vez entra más en contacto con estos animales, entra también en contacto con estos virus. A veces ocurre que una de las mutaciones que el virus tiene se puede referir a nuestra especie. En este caso se ha convertido el ser humano en hospedador preferente del virus», subraya el científico.