Ganó merecidamente. No hizo de su capa un sayo sino de sus conocimientos culinarios un arte que agradó a todos. Fue Irene la mejor. Estuvieron todas las mesas preparadas durante el programa. Todos los fogones prestos, encendidos para el combate gastronómico. Los concursantes -tan famosos- se las prometieron muy felices.

Había que alzarse, por todos los medios, con el primer puesto -con el lugar más alto- del pódium de ‘Ven a cenar conmigo: Gourmet Edition’. Cuatro fueron los participantes: Miguel Frigenti, Irene Rosales, Amador Mohedano y Fani Carbajo. Los cuatro -y nunca mejor dicho- pudieron la carne en el asador. Tras las cuatro cenas fue Irene Rosales la que se convirtió en ganadora.

Telecinco había seleccionado con tino a los anfitriones. ¿Qué preparó Irene? Tampoco nada del otro mundo pero fue la anfitriona más sincera y transparente. Con una gran dosis de generosidad confesional. Ofreció rebujito, picoteo andauz, una ensalada, pollo con almendras y tarta de queso. Dio exclusivas sobre su vida privada.

No estaba previsto pero Irene, sí, contó cosas hasta la fecha inéditas. Sobre su relación con Kiko. Por ejemplo que fueron amigos durante un año antes de salir como pareja. A ella le producía muchísimo temor entrar en el mundo de colorín. Un mundo inevitable pues se trataba del universo particular en el que Kiko habitaba desde que nació.

No tenía claro qué pensaría la gente de ella. Por si la tildaban de interesada. «Él me lo proponía, pero a mí me daba mucho miedo. Cuando te están juzgando sin conocerte, te cuesta creerlo y te preguntas por qué. Una vez que estás metida en el medio, ya es de otra manera».

Pero no quedó ahí la cosa. La modelo fue más generosa aún si cabe. Habló de la peor etapa -la más nefasta- con Kiko: «Fue muy duro. Cuando vivimos esa temporada fue muy mala y ahí fue cuando cayó más. No había otra, había que luchar sí o sí y lo volvería a vivir mil veces si eso es para que crezcamos los dos».

Sobre su relación con Isabel Pantoja

Sobre su relación personal con Isabel Pantoja no tuvo dudas: «Nos llevamos bien. Es la típica relación de suegra y nuera. Ahora que mi madre me falta, la veo como si fuera la mía», confesó.

Y no solo eso, reveló que con Isa Pantoja ya se lleva bien. Después de que Frigenti, Amador y Fani se convirtieran también en anfitriones, se dieron a conocer las votaciones: el exmarido de Rosa Benito tenía la posibilidad de restar dos puntos a alguien y el colaborador de Sálvame de subirlos. Ambos participantes tomaron sus decisiones y el cómputo final convirtió a Irene Rosales en ganadora con 17 puntos.

Y punto y seguido en la sinceridad abierta: «Confieso que en un punto de mi relación con Kiko, por todo el tema de su trabajo, pensaba que me podía pegar una ‘patada’ y pasé miedo. Pensaba que se le podía cruzar una chica con más pecho, pero él me ha demostrado que soy yo… A día de hoy es una auténtica estupidez, me tienen que querer a mí como persona y no por unas curvas».

Y subió el tono: “Yo me he acostado en un coche, lo he hecho en la carretera, he tenido sexo en sitios públicos y no con mi marido. A ver: todos hemos sido jóvenes”. Así de clara y contundente quiso mostrarse Irene, una chica que ha sabido ganarse el favor y el respaldo del gran público. Su naturalidad y su franqueza la avalan.

Kiko ha confesado por activa y por pasiva que tiene una mujer que no se merece. Nadie es nadie para contradecirlo. Este pasado miércoles noche, en Telecinco, demostró que, como persona, vale quilates.