El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha informado este miércoles de la muerte del biólogo José Luis Gómez-Skarmeta, doctor científico perteneciente a la institución, como consecuencia de un cáncer. Era considerado uno de los biólogos más prestigiosos de Andalucía

Gómez-Skarmeta ha desarrollado su trabajo en el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo (CABD), un centro mixto del CSIC y la Universidad Pablo de Olavide (UPO) en Sevilla, en el Grupo de Regulación Génica y Morfogénesis.

En concreto, se ocupaba de emprender estudios de genómica funcional para comprender el desarrollo, la evolución y las enfermedades genéticas humanas.

De 53 años, nacido en Santiago de Chile y afincado en Sevilla, ha colaborado con investigadores de todo el mundo para lograr descifrar el lenguaje de las células.

José Luis Gómez-Skarmeta, un biólogo de peso en Andalucía y Europa

Gómez-Skarmeta era un acérrimo defensor del intercambio de ideas y un apasionado de su trabajo. Recibió en 2018 el prestigioso Premio Carmen y Severo Ochoa de Investigación en Biología Molecular por su trayectoria científica.

Desde Europa le habían concedido recientemente dos millones de euros para que profundizase en sus avances sobre genética. Además, fue nombrado miembro de la Organización Europea de Biología Molecular (EMBO) en 2019.

Además, era director científico de la Unidad María de Maeztu del CABD y logró una beca del European Research Center (ERC) a la excelencia investigadora.

Con casi treinta años de experiencia investigadora, Gómez-Skarmeta ha publicado 117 artículos de investigación. Siempre ha estado a la vanguardia de los campos de Biología del Desarrollo y Evolución, Genómica Funcional y Epigenómica.

Con esta trayectoria de excelencia, las reacciones en el ámbito de la investigación no se han hecho esperar.

Sus compañeros le dan el último adiós

El director de su instituto, el investigador Plácido Navas, se ha dirigido a todos los compañeros del centro describiéndolo como: «un buen hombre, íntegro y de máxima fiabilidad, que iba dejando amigos por dónde pasaba, sin olvidar su excelencia científica y profesional».

El investigador Lluis Montoliu, del Centro Nacional de Biotecnología (CSIC), lo consideraba «entusiasmado con la buena ciencia, vehemente en todo, sagaz, visionario, innovador, valiente, con un empuje extraordinario». «Se nos va un estupendo investigador, un excelente colaborador, un querido amigo», lamenta.

El consejero andaluz de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad, Rogelio Velasco, ha lamentado de su lado la muerte de este «gran científico afincado en Sevilla, que ha colaborado con investigadores de todo el mundo».