Una terrible tragedia estuvo muy cerca de ocurrir en la calle León XII de la capital andaluza este pasado día 4 de septiembre. Un joven lo tenía todo decidido, estaba a punto de arrojarse al vacío cuando dos agentes lograron salvarle la vida.

Según informa ABC, a las 2:40 de la mañana del pasado día 4 llegaba un aviso al 091 en el que unos vecinos alertaban de que había un joven sentado en una cornisa de un edificio haciendo señales de que se iba a tirar en cualquier momento.

A su lado, una mujer le gritaba que por favor no se tirase, tratando de convencer al joven para que no se lanzara.

Ante la situación, dos agentes de paisanos fueron los primeros en llegar a la azotea de dicho edificio. En ella, los funcionarios intentaron tranquilizar al joven, por lo que sacaron a la joven que se encontraba allí con él.

La propia policía relata como el joven se encontraba fuera de sí y no paraba de pronunciar que se tiraría si los agentes se acercaban a él. Debido a la gravedad de la situación, los policías intentaron hacerle entrar en razón, mientras que uno de estos intentaba distraerlo para ser agarrado por el compañero.

La Policía evitó el trágico suceso 

Cuando ya parecía que lo tenía a escasos centímetros, el joven se precipitó al vació. Fue entonces cuando una rápida intervención del agente pudo agarrarlo antes de tirarse, en lo que habría sido una caída mortal.

Una vez agarrado, la situación estaba algo más controlada, ya que el joven intentaba zafarse de los policías que lo alejaban de la cornisa del edificio. Debido al forcejeo, los dos agentes acabaron con lesiones leves, mientras que el joven fue trasladado al área de Psiquiatría del Virgen Macarena.

Después del tenso momento, la joven explicó a la policía que todo había empezado por que ella le había trasmitido su intención de romper con la relación. Algo que el joven no había podido soportar y por ello quiso quitarse la vida.

Los suicidios, principal causa de muerte externa en Andalucía

Andalucía ha registró en 2018 un total de 653 suicidios, 39 menos que el año anterior, cuando fueron 692, lo que supone un descenso del 5,64% que no evita que se mantengan como la principal causa de muerte externa.

Según los datos recientemente publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) consultados por Europa Press, las muertes por suicidio son más del doble que las producidas por accidentes de tráfico (265), la cuarta causa de muerte externa, pero también se sitúan muy por encima de las provocadas por caídas accidentales (402), la tercera causa, y por ahogamiento, sumersión y sofocación accidentales (446), la segunda.

Asimismo, los suicidios registrados superan por doce los homicidios, que fueron 53, y por 50 las víctimas de la violencia de género, que en 2018 fueron 12 mujeres y un menor.

Los 653 fallecidos son un 77% varones (505) y un 23% mujeres (148), con un ligero cambio en la distribución por sexo en comparación con 2017, que fue del 73% y 27% respectivamente. Esto supone mantener la dinámica de un problema que afecta principalmente a los hombres.

Por edades, el mayor número de suicidios en ambos sexos se produce entre los 40 y los 59 años, franja de edad que acumula el 44% de estos sucesos (288); no obstante, el riesgo de suicidio aumenta con la edad, sobre todo en varones.