Pierde un dedo por una bacteria comecarne que tenía una gamba

Si el afectado no llega a acudir pronto al médico, hubiese perdido incluso la vida

Nunca estamos a salvo de las acechanzas de la vida. El peligro puede campar sus anchas por doquier. A la vuelta de la esquina o incluso escondido debajo de cualquier elemento cotidiano que llega a nuestras manos. Como una sombra sospechosa… O no.
Es el que caso de un hombre que, inesperadamente, ha perdido un dedo a causa de la infección que le producido una herida aparentemente sin importancia. Porque… ¿si nos herimos un dedo limpiando gambas es motivo de preocupación?

Aparentemente no. No tendría por qué serlo. Y sin embargo este suceso demuestra lo contrario. Tan es así que si no llega a acudir de inmediato al hospital, no sólo podría haber perdido la mano entera sino que además podría haber muerto.

La herida, en efecto, lo podría haber matado. Este hecho ha tenido lugar en Singapur. Un hombre estaba limpiando las gambas que había comprado en el mercado cuando se pinchó con una de ellas. Concretamente se hirió con la cáscara.

Ocurrió que la pequeña herida se infectó, lo que provocó la pérdida de la mitad del dedo índice de la mano derecha. Como cabe pensar, en principio no dio la más mínima importancia a la herida. Prácticamente no le hizo caso.

Pero 24 horas más tarde comenzó a tener fiebre. Y detectó que el dedo inflamado evidenciaba un color oscuro. Muy oscuro. Sin pensárselo dos veces acudió rápidamente al médico. Y éste actuó de inmediato: le salvó la mano e incluso hasta la vida.

El médico le diagnosticó fascitis necrosante, que es una infección que provoca la muerte de los tejidos blandos del cuerpo. El mismo día que fue al hospital le tuvieron in extremis que amputar parte del dedo y después tuvo que pasar dos días ingresado en la unidad de cuidados intensivos.

La fascitis necrosante es una enfermedad que puede llegar a ser muy grave: aparece de forma repentina y , además, se propaga rápidamente. Es una bacteria que se la conoce como «comecarne» y sus efectos pueden desembocar en septicemia, choque e insuficiencia orgánica.