Muere el gran defensor de la cultura gitana y poeta Luis Ramos

El conocido jerezano ha fallecido a los 74 años de edad

La muerte es un desgarro que aparece a traición. Siempre zigzagueando por entre el laberinto ignoto del calendario, como una sombra sin forma al acecho. La muerte arrebata del mundo de los vivos a personas que dejaron huella, como un legado de certeza y emociones despiertas. Como una herencia de luz.

Así ha sucedido con Luis Ramos Fernández, gitano y autodidacta: es decir: dos altos dones del cielo a los que pudo -porque supo- abrazarse este jerezano cabal hasta el último de sus alientos. Jerezano de pura cepa que hizo del bien una práctica común. Y de la sonrisa su mejor carta de presentación.

La noticia ha caído como jarro de agua fría en la ciudad. Luis era muy querido por todos. Luis era empatía connatural y era capacidad de superación -sin ningún afán de vanagloria personalizada-. Supo instalarse en la vida pese a que perdiese a su madre a la precoz edad de cinco años.

Ser huérfano de madre le supuso enfocar la existencia desde la óptica de la lucha y de un sentimiento rebozado de pureza. No había en él dobles versiones.  Ni dobles intenciones. Jerezano, conocido popularmente como ‘El More’, se erigió -sin pretenderlo- en un hombre referencial en el mundo flamenco local.

Ha fallecido a los 74 años de edad. Destacó sobremanera en su faceta de promotor flamenco. Era un enamorado de la cultura. De las raíces. De su procedencia. En la década de los ochenta creó, junto a Rafael Fernández ‘Nene’ y el conocido Patuli, la Asociación Cultural Lunepa, nombre formado por las iniciales de Luis, Nene y Patuli.

Con la Asociación Cultural Lunepa incentivó y promovió actos culturales durante varias temporadas, como es el caso del espectáculo ‘La tierra lleva el compás’  integrado, entre otros, por artistas de la talla de Tía Juana la del Pipa. El Torta o Luis de la Pica. Todo un éxito.

Luis aprendió a leer y también a escribir de manera autodidacta. No tuvo ocasión de ir al colegio. No pudo estudiar. Incluso, andando el tiempo, escribió dos libros. Publicados además. ‘Memorias del tiempo’, editado en 2017, y un año más tarde ‘Ser bohemio es libertad’. Descanse en paz esta buena persona tan querida en su Jerez de la Frontera.