El Museo Arqueológico restaura carteles históricos de la Feria de Ganado de Jerez

Una vez restaurados, serán expuestos de manera permanente en el Conjunto Monumental de El Alcázar

El Museo Arqueológico, dependiente de la Tenencia de Alcaldía de Urbanismo, Dinamización Cultural, Patrimonio y Seguridad, que dirige Francisco Camas, tiene a su cargo desde el pasado mes de mayo la restauración de ocho carteles históricos de la Feria de Ganado que forman parte del patrimonio gráfico de la ciudad.

El teniente de alcaldesa destaca que “entre las importantes labores de conservación y divulgación que realiza el Museo Arqueológico se encuentra también la de restauración y, en este caso concreto, se trata de la restauración de auténticas joyas de la historia de la ciudad, que reflejan cómo vivía la sociedad jerezana las ferias de ganado, antecedente directo de las actuales Ferias del Caballo. Se trata de un material de una importancia histórica y etnográfica muy destacable”.

“Estos carteles, una vez restaurados podrán ser contemplados por todos los ciudadanos, ya que el objetivo del Gobierno es que formen parte de una exposición permanente en El Alcázar. Esta exposición, es otra de las actividades programadas para hacer más rica y atractiva este impresionante conjunto monumental. La idea es que la exposición esté a disposición de los visitantes de El Alcázar en las próximas Fiestas de la Vendimia”, señala Francisco Camas.

Los ocho carteles que se están restaurando en el Museo Arqueológico abarcan desde, el más antiguo que data de 1874 al más moderno, que es de 1934. Sus dimensiones varían entre 155 y 240 centímetros de altura y hasta 120 centímetros de ancho. En cuanto a los autores, tres de los carteles son obras respectivamente de Ruano Llopis, Rigoberto Soler y Nicolás Soro.

Los carteles estaban depositados y conservados en la Biblioteca Municipal pero sus grandes dimensiones dificultaban bastante su almacenamiento. Esta circunstancia, unido a su extrema fragilidad, ha hecho que sea necesaria una intervención que garantice su conservación a largo plazo y, en la medida de lo posible, la recuperación de su aspecto original.

Los daños que presentan los carteles son suciedad superficial, pliegues marcados o disolución del color hasta deformaciones, roturas, añadidos posteriores pegados y sobre todo, gran fragilidad general debida a la acidez del papel y al paso del tiempo.

El tratamiento de restauración tiene como finalidad principal proporcionar al papel una mayor solidez y resistencia, además de devolverle su integridad estética. De manera general, el trabajo consiste en distintas actuaciones como limpieza en seco de la suciedad superficial y materia adherida, eliminación de antiguos añadidos, desacidificación, reparación de grietas y roturas, alisado, laminado y consolidación como refuerzo y por último, reintegración matérica y cromática. El proceso está siendo realizado con materiales que no alteran la naturaleza del papel y permiten la reversibilidad.

“En definitiva, un proceso de restauración que nos permitirá disfrutar de carteles muy antiguos que nos hablan del pasado de la ciudad. Unos carteles que podrán ser disfrutados por todos los jerezanos y los visitantes que lleguen a la ciudad”, señala Francisco Camas.