Italia diseña cómo será ir a la playa este verano

“Iremos al mar, estamos trabajando para que así sea”

No cabe la menor duda: la pandemia del Coronavirus está planteando el diseño de nuevos escenarios. De nuevos escenarios físicos sobre lugares habituales para la sociedad. A la pregunta de si habrá un antes y un después tras esta pandemia que está a“Iremos al mar, estamos trabajando para que así sea”zotando a tantos países, la respuesta es claramente afirmativa.

Así ya se está adelantando de alguna manera en Italia, donde precisamente ya se han superado los 22.000 fallecidos por Covid-19 y la cifra de contagios se aproxima a los 170.000. Ahora surge una pregunta latente en la inquietud de los italianos. Si podrá ir a la playa o no este verano.

Una aseveración: el confinamiento empezará a levantarse, según las intenciones del Gobierno, a partir del próximo 3 de mayo. La subsecretaria del ministerio de Cultura y Turismo, Lorenza Bonaccorsi, ha tranquilizado a la población: «Iremos al mar, estamos trabajando para que sea así». Para los italianos, así como para los españoles, el mar, la playa, es asunto de veras importante.

En este sentido el ministro de Turismo, Dario France, también está preparando ya al país de cara al verano -se está adelantando a los acontecimientos- y ha mantenido esta semana una reunión con las diferentes regiones y ha anunciado que «próximamente habrá nuevas medidas» para el sector turístico. Al pie de cañón.

Cabe destacar que, en la reunión por videoconferencia, se discutió el bono de vacaciones que se utilizará para apoyar el turismo interno y las medidas de salud para la reapertura, indicó en un tuit.
Con todo y con eso, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, desaconsejó reservar las vacaciones. Puso énfasis en esto.

El aviso a navegantes ha calado de preocupación no sólo a la población y al sector turístico italiano, donde representa el 12% del PIB, sino también en España, en tanto en cuanto ya sabemos de sobras la repercusión del turismo como factor económico en este país.

En España todavía no se ha determinado la fecha de la desescalada. Pero la fecha de tres de mayo sí es un horizonte para Italia. Y ya comienzan a plantearse cómo será este verano. La playa es siempre una alegría cercana. A un tiro de piedra. Un bálsamo. Una regalo. Una oxigenación para cuerpo y mente.

Marco Maurelli, el director de Federbalneari, la asociación italiana que regula balnearios en las playas italianas, ha declarado que «sabemos que están trabajando en ello y esperamos tener en unos días las líneas guía para reorganizar nuestros establecimientos. Es decir, cuántas sombrillas tenemos que meter en cuántos metros cuadrados o la distancia a la que se deben colocar las tumbonas unas de otras».

Maurealli, a mayor abundamiento, no descarta la imagen de los turistas (nacionales) guardando la distancia de seguridad en las playas e incluso con mascarilla. «Yo supongo que sí», responde a la pregunta de si habrá que llevar mascarilla.

Ha sucedido que esta misma semana, una empresa italiana ha propuesto, de cara a la llegada del verano y ante la previsible afección que el coronavirus tendrá sobre el turismo, crear e instalar una especie de cubículos o corrarles con pantallas transparentes de plexiglás para que ir a la playa sea seguro.

Curioso planteamiento. Curioso replanteamiento. Solución ideada por la compañía Nuova Neon Group Due Srl, que propone un espacio cerrado con mamparas de 4,5 por 4,5 metros, que serían suficientes para dos o tres personas, un par de sillas y una sombrilla.