Intervienen el edificio anexo a la Iglesia del Santuario de Nuestra Señora de Linares

El proyecto de intervención contempla recuperar el espacio histórico de la sacristía

La Comisión de Patrimonio de la Delegación de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta en Córdoba ha autorizado un proyecto de intervención en el edificio anexo a la Iglesia del Santuario de Nuestra Señora de Linares de Córdoba, declarada Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de monumento, e inscrita en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz conforme a la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía.

Según ha indicado la Junta de Andalucía en una nota, el proyecto de intervención contempla recuperar el espacio histórico de la sacristía, eliminando los actuales aseos públicos y la escalera exterior de acceso a los mismos, así como la recuperación de los huecos de paso actualmente tabicados, incluyendo un aseo para uso propio de este espacio.

Asimismo, propone trasladar los aseos públicos y los de la hermandad a un lugar más discreto y reservado, ocupando la crujía que remata el salón de planta baja. Con esta intervención, se dispondrá de un nuevo núcleo de escalera y ascensor para el acceso a la hospedería, ocupando parte del actual salón de hermandad y mejorando las condiciones de utilización del edificio.

El proyecto contempla la modificación de la distribución interior de la planta alta de hospedería, con baños individuales para cada habitación. La investigación de los ámbitos afectados se incluiría en la actividad arqueológica actualmente en marcha.

La Comisión de Patrimonio considera recomendable «ejecutar la intervención arqueológica antes de formalizar el proyecto modificado y, para el mejor cumplimiento de la normativa de protección contra incendios y evacuación, disponer un nuevo núcleo de comunicación vertical que agrupe la escalera y ascensor, evitando el paso inicialmente previsto a través del coro de la iglesia».

El Santuario de la Virgen de Nuestra Señora de Linares es un complejo arquitectónico basado en un núcleo preexistente, una atalaya o torre vigía, a la que se le fueron adosando una serie de construcciones como el templo, la hospedería y la vivienda del santero. Todos estos elementos están ensamblados, conformando un único edificio.

La torre, perteneciente a la arquitectura militar islámica del siglo IX, fue, según la tradición, el lugar que eligió el rey Fernando III para que sirviese de primer templo a la Virgen. La planta baja, incluida dentro del ámbito de la Iglesia, constituye su antiguo presbiterio y está cubierta con bóveda de cañón.

El templo es de cruz latina con un añadido posterior para formar el ábside. Se compone de atrio con coro alto, una nave, capillas laterales, presbiterio y ábside. Desde el lado derecho del templo se accede a la sacristía. También anexa al muro derecho se ubica la casa del santero, con dos plantas.

En la parte izquierda se encuentra parte de la antigua hospedería. La fachada principal del santuario reproduce los esquemas de casas de campo de los siglos XVIII y XIX, con un marcado carácter popular.