Agentes de seguridad ciudadana de la Policía Foral, adscritos a la comisaría de Elizondo, han imputado en Bera (Navarra) un delito contra la seguridad vial a un vecino de Erandio (Bizkaia) de 33 años.

Los hechos ocurrían a las 01.55 horas del domingo 15 de noviembre en un control de movilidad. Fue entonces cuando el conductor y único ocupante de un camión era sometido a las pruebas de detección de drogas.

Los resultados claros: dio positivo en cannabis, anfetamina, metanfetamina, heroína y cocaína. Además, el vehículo circulaba sin seguro y con la ITV caducada en 2017.

También fue propuesto para sanción por no respetar el toque de queda al entrar en Navarra no respetando el confinamiento perimetral y por portar una navaja bajo la influencia de las drogas. En el registro del camión se localizó hachís, por lo que se le propuso también para sanción, ha explicado la Policía Foral en una nota.

Todas sanciones suponen un total de 6.103,51 euros en multas: 2.800€ por carecer de seguro, 1.000€ por el positivo en drogas, 601€ por tenencia de drogas, 601€ por saltarse el toque queda, 601€ por incumplir el confinamiento perimetral, 300,51€ por portar la navaja y 200€ por la ITV caducada.

Según ha explicado la Policía Foral, el motivo de desplazamiento del conductor era «ir a Bera a buscar a un amigo».

Espectacular persecución de un barco dedicado al tráfico de drogas

Decir héroes a los miembros de los operativos policiales del Campo de Gibraltar es muchas veces quedarse cortos. Hay que ver solo las imágenes de este vídeo grabado desde una embarcación de los propios narcotraficantes para comprobar como se juegan sus vidas para culminar la detención de estos criminales.

En esta ocasión, se trata de una patrullera de Vigilancia Aduanera que persigue a una embarcación auxiliar de traficantes. Todo ello en un operativo contra el tráfico de drogas en aguas del Estrecho de Gibraltar.

Tras esta operación policial, diez personas han sido detenidas por el Servicio de Vigilancia Aduanera. Además, han sido incautadas dos embarcaciones dedicadas al tráfico de drogas.

En este sentido, los agentes de Aduanas lograron detener a los sospechosos que viajaban en una lancha semirrígida de 12 metros de eslora. Asimismo la embarcación estaba dotada con tres motores de 300 caballos de potencia. A pesar de eso les dieron alcance. Además, los traficantes contaban con un barco de uso recreativo que servía para dar asistencia logística al primero.