La pandemia del Coronavirus ha provocado una gran crisis en numerosos sectores de la sociedad, afectando especialmente a aquellos destinados a la hostelería y servicios. Actualmente Andalucía cuenta con una restricción horaria para los establecimientos de bares y restaurantes.

Según recoge el BOJA del 9 de noviembre de 2020, todos los bares y restaurantes de Andalucía deben cerrar a las 18:00 horas de la tarde. Sin embargo,  los establecimientos de hostelería pueden «continuar en todo caso con su actividad hasta las 23.30 horas, exclusivamente para el servicio de entrega a domicilio».

Pues bien, una patrulla de la Policía Local de Sevilla ha interpuesto una multa a una pastelería de dicha localidad por tener el establecimiento abierto, aunque sin clientes en su interior, a las 18:10 de la tarde.

Este hecho ha sido grabado en vídeo por el responsable del local. Un vídeo que rápidamente se ha hecho viral y donde muchas personas critican la «falta de humanidad» de los agentes de policía en cuestión. Policías, que por otra parte realizaba su trabajo.

Los agentes de policía, tal y como se recoge en el vídeo, recriminan que una persona se encontraba dentro del establecimiento. A ello, el responsable del local explica que se trata de una trabajadora de una empresa exterior de reparto a domicilio que estaba recogiendo un pedido. Todo ocurrió a las 18:10 de la tarde.

Tras varios minutos de discusión, los agentes de policía aceptan su error y parecen retirar la multa al negocio por quebrantar los horarios de restricción impuestos para este tipo de actividades en Andalucía.

Además, uno de los agentes de policía da la sensación de desconocer la normativa actual sobre la recogida de alimentos en hostelería para su venta a domicilio.

Sin embargo, la Policía Local de Sevilla decide imponer una multa al responsable de la pastelería, que lo grabó todo en vídeo, por «falta de respeto a la autoridad». 

Ante esto, el autor del vídeo expresa: «Lo que tienen que tener es un poco más de tacto, cuando son las 18:10. Vienen aquí a molestar, a joder a los empresarios. Irse a buscar otra cosa. No le estoy faltando el respeto a nadie. Con la que está cayendo hay que tener un poco más de tacto, que hay aquí ya cuatro personas desempleadas».