La Guardia Civil ha detenido a 22 personas por delitos de tráfico de drogas en el marco de la operación ‘Valkiria’. Esta se ha llevado a cabo en las localidades de Nerva y Minas de Riotinto de la Cuenca Minera de Huelva, y han participado unos 120 agentes de diferentes especialidades.

El pasado 14 de octubre, agentes de la Guardia Civil, la Policía Nacional y Vigilancia Aduanera se saldaron con varias detenciones por narcotráfico en la capital y municipios onubenses como Isla Cristina, Lepe y Pozo del Camino.

Según informa el Instituto Armando en nota de prensa, la investigación se inició a principios de años; tras tener conocimiento los agentes de la supuesta venta y distribución de sustancias estupefacientes por diferentes localidades de la comarca.

«Gran alarma social»

Esta situación generó «una gran alarma social» entre los vecinos por trasiego constante de consumidores «que acudían a buscar su dosis, en especial en pleno confinamiento; realizando la compra a pesar de la prohibición de salida a la vía pública sin justificación», han señalado.

De este modo, los investigadores, en base a los indicios obtenidos, solicitaron mediante oficio un auto de entrada y registro presentado al Juzgado instructor en los supuestos puntos de venta de drogas; regentados por los sospechosos.

Varios tipos de drogas

En este contexto, en la madrugada del pasado 8 de octubre, los agentes de la Guardia Civil realizaron diez entradas simultáneas en domicilios de las localidades de Nerva y Minas de Riotinto. Asimismo, hallaron en su interior 15.763 gramos de cogollos de marihuana78 gramos de cocaína dosificada en su mayor parte en bolsas; 17 Gramos de heroína16 comprimidos de éxtasis133,5 gramos de hachís y 81 comprimidos de metadona.

Además, los efectivos intervinieron siete turismos; tres carabinas; un arma eléctrica (electrochoque); armas blancas; 3.531 euros en billetes de diverso valor y 1.120 euros falsificados en billetes de 20 Euros.

Desplazados hasta la prisión de Huelva

Tras la operación, los detenidos fueron desplazados en autobús hasta la prisión de Huelva; que se ha utilizado en este caso como centro de detención por la actual situación sanitaria del Covid-19.

De esta manera, una vez en la prisión, los detenidos fueron dispersados por diferentes instalaciones de custodia y distanciados unos de otros para evitar «el riesgo innecesario para los mismos y para quienes los custodiaban».