El Ayuntamiento de Cádiz, a través de las delegaciones municipales de Mercados y Consumo y de Fiestas, junto a la Asociación de Detallistas del Mercado, Asodemer, han acordado suspender la celebración de los Tosantos. Se trata de una solicitud realizada por Asodemer ante las dificultades para garantizar que no se produzcan contagios por Coronavirus. Y evitar así que se vea perjudicada la actividad de los detallistas.

La concejala de Mercado, Monte Mures y la concejala de Fiestas, Lola Cazalilla, han lamentado la suspensión de esta tradición tan característica de la ciudad. “Se trata de una fiesta atractiva y peculiar, que atrae cada año a centenares de visitantes a los dos mercados municipales de la ciudad. Y desde el Ayuntamiento es prácticamente inviable su organización con todas las medidas necesarias contra el Coronavirus.

Desde Asodemer nos trasladaron su inquietud acerca de los efectos negativos que puede tener la celebración sobre los detallistas de los dos mercados en el caso de que se registrara algún caso positivo por Coronavirus”.

“Debemos ser conscientes y responsables ante la situación sanitaria actual ya que estamos en plena segunda hora. Y desde las administraciones debemos tomar todas las medidas posibles para evitar los contagios por Coronavirus”, aclaran.

No obstante, y para mantener el espíritu de esta fiesta única pese al Coronavirus, “hemos procedido ya a la instalación del alumbrado extraordinario para adornar el entorno del Mercado y estamos organizando algunas iniciativas”. En este sentido, desde la televisión municipal de Onda Cádiz ya se trabaja en un programación especial que contará el origen y la evolución de esta fiesta.

La concejala de Mercados, Monte Mures, ha animado a la ciudadanía a consumir productos típicos de estas fiestas y que realicen sus compras en los mercados municipales “para mantener el espíritu de esta tradición y contribuir al comercio local”. Todo para contrarrestar la ausencia de la fiesta por el Coronavirus.

Los Tosantos en Cádiz

El origen de la fiesta de Todos los Santos data de una orden del Papa Gregorio III, que transfirió la fiesta de la Santísima Virgen y de todos los Mártires. Fue establecida por Bonifacio IV al consagrar el panteón romano donde se veneraba a todos los dioses de la antigua Roma, al primer día de Noviembre.

La Roma pagana observaba el fin del año el 21 de febrero con una fiesta llamada Feralia, en conmemoración de los difuntos. Con la cristianización del imperio, la Iglesia reemplazó las prácticas paganas por cultos cristianos. Consagrando el templo romano que el general y aliado del emperador Octaviano Augusto, Marco Vipsanio Agripa, había erigido en honor de Júpiter. Todo como consecuencia de la batalla naval de Accio en la que venció a Marco Antonio.

Llamó Agripa a este templo Panteón, esto es, Casa de los Dioses, al venerarse en el toda la pléyade de dioses de la antigüedad. Cuando se cristianiza el imperio, los huesos de los cristianos muertos en las catacumbas romanas, pasaron a ocupar este templo. Recibe la consagración eclesiástica de Todos los Santos el 13 de Mayo del 609 o 610, año en el que el Papa Bonifacio IV lo consagra. Así se inicia la fiesta de todos los santos. Posteriormente el Papa Gregorio III la transfirió al primer día de Noviembre y Gregorio IV la extendió a toda la Iglesia.

El nombre de la fiesta en Cádiz

En Cádiz el nombre de esta fiesta y por natural práctica de no hacer mas largo lo innecesario se determinó en llamar Fiesta de Tosantos. El buen lector entenderá que tampoco deja a ninguno fuera a pesar de la racional contracción.

La gastronomía, íntimamente ligada a cualquier gaditana fiesta, se transforma en huesos de santos y buñuelos de cidra y crema de boniato. Y pasarán de inequívoca manera a formar parte de las meriendas y postres de los gaditanos manteniendo la tradición; y la batalla contra la muy ordinaria y anglosajona fiesta del halloween que por mas que bombardea a través de los medios de comunicación no corresponde con nuestra idiosincrasia y dudo que se incorpore. Para fiestas de disfraces, los gaditanos tienen un carnaval que incluso llega marcar los años naturales. Así, el aborigen se rige en su cotidiana vida por fechas de carnaval a carnaval.