La Federación gaditana de Discapacidad ha realizado un llamamiento ante el acoso sufrido a personas del colectivo por haber sido increpadas por no usar mascarilla, a pesar de que estas cuentan con prescripción médica para no utilizarla por sus distintos problemas, ya sean respiratorios o de movilidad.

Ante la falta de sensibilidad y de conocimiento de este reducido grupo de personas, la federación pide respeto y solidaridad para las personas con discapacidad y sus familiares. Como es obvio, son casos puntuales pero están dispuestos a cortar de raíz con ellos.

Estos comportamientos repercuten en gran medida a la vida de estas personas, que sin tener necesidad, son reprochados por una presunta actitud incívica. Precisamente, no llevar mascarilla es completamente legal siempre y cuando se cuente con la autorización médica. Sin embargo, lo que está claro es que los insultos y el acoso nunca deben tolerarse.

El responsable de comunicación FEGADI, Miguel Ángel de la Torre, ha asegurado que se han visto en la responsabilidad de poder «emitir este comunicado para tener el apoyo de los medios de comunicación y hacerlo llegar a toda la sociedad».

Sorprende, y sobre todo, descorazona que la injusticia se aplique contra quienes más comprensión necesitan. Todo ello fruto de un amplio desconocimiento que causa situaciones tan incómodas como estas.

¿Es obligatorio que las personas con discapacidad lleven mascarillas?

El pasado mes de agosto, el Gobierno decretó el uso obligatorio de la mascarilla en toda España en la vía pública. Este decreto, expuso que la mascarilla sería obligatoria en espacios al aire libre y en cualquier espacio cerrado de uso público. Esto se debe cumplir siempre que no sea posible mantener una distancia de seguridad interpersonal de al menos dos metros.

Pues bien, en dicha orden quedan excluidos del uso de la mascarilla un reducido grupo de personas. En este grupo se encuentran los niños menores de seis años, las personas que por su discapacidad o dependencia presenten alteraciones de conducta que hagan imposible su utilización y por último, las personas con dificultades respiratorias.

Por lo tanto, las personas con discapacidad con el certificado médico correspondiente están exentas de llevar mascarilla.