Alerta nuevamente en Alemania por la peste porcina africana (PPA), también conocida como fiebre porcina, que podría poner en jaque las exportaciones del mayor país productor de cerdos de toda Europa. Y es que según las estimaciones de la Comisión Europea, Alemania tendría más de 3.000 infecciones confirmadas.

La mayoría de los contagios se producen en jabalíes, normalmente el jabalí salvaje. Sin embargo, las exportaciones de cerdo podrían verse igualmente gravemente afectadas.

Hablamos de una enfermedad altamente infecciosa, sobre la que actualmente no existe vacuna. Por eso, es probable que los casos de fiebre porcina vayan en aumento en el país alemán.

Así, la fiebre porcina puede propagarse mediante contacto directo entre animales, tanto enfemos como sanos; además de a través de la alimentación con basura que contiene carne infectada y por garrapatas.

El virus tiene una mortalidad muy elevada, pues mata a la mayoría de los cerdos infectados en un plazo de apenas de 10 días. Sin embargo, se trata de un virus que no es peligroso para los humanos.

Desde el Gobierno alemán ya se han puesto manos a la obra para intentar frenar la propagación de la fiebre porcina.

Entre las medidas, destaca la delimitación del estado de Brandenburgo, donde tuvo lugar el caso y se restringirá el movimiento de personas y ganado cerca del área del brote.

Medidas antes de la pandemia ante la Fiebre Porcina

Durante el mes de enero de 2020 las autoridades alemanas iniciaron la instalación de una serie de vallas eléctricas portátiles como medida preventiva para frenar el avance de la peste porcina africana en el estado federado de Brandeburgo, en el este del país.

En total, las cercas eléctricas portátiles, provistas de sustancias repelentes para ahuyentar a los animales, se extienden hacia el sur unos 120 kilómetros a lo largo de la frontera con Polonia partiendo desde Frankfurt del Oder.

Fuentes del Ministerio alemán de Agricultura señalaron que a unos 21 kilómetros de la frontera entre Alemania y Polonia se había encontrado el cadáver de un jabalí cuyo examen virológico dio positivo. El caso anterior de peste porcina cerca de esta frontera se había registrado a una distancia de 40 kilómetros.

China, cliente más fiel del cerdo alemán

China es el país del mundo que más cerdo exporta desde Alemania. Tanto es así que el país asiático es el mayor importador de carne de cerdo proveniente de Europa durante los primeros seis meses del año.

No obstante, los casos de fiebre porcina podrían suponer un duro golpe para la exportación de cerdos del país alemán, que se encuentra inmerso en una gran recesión económica debido a la crisis del Coronavirus.

Ello podría provocar el ascenso de otros países como exportadores de cerdo, que se aprovecharían del mal sufrido en las granjas de Alemania. Entre esos países se encuentran España o Dinamarca.

El caso de la fiebre porcina en Brandenburgo supone una gran tragedia para Alemania, que está luchando contra la pandemia de coronavirus. El bloqueo nacional sumió a la economía en su peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial y se estima que la actividad no volverá a los niveles anteriores a la crisis hasta el final del próximo año como muy pronto.

Más sobre la fiebre porcina

Tal y como ha explicado el instituto alemán de salud veterinaria Friedrich Löeffler, la peste porcina africana afecta actualmente a Polonia, los países bálticos, Bélgica, Bulgaria, Rumanía y Ucrania, entre otros.

La enfermedad fue introducida originariamente desde África a Europa. A menudo produce la muerte de jabalíes y cerdos después de una breve enfermedad.

La peste porcina africana no es peligrosa para el ser humano. Sin embargo, los agricultores alemanes están preocupados debido al peligro que corren las exportaciones de carne, especialmente a países asiáticos.