¿Por qué un virus tan pequeño como el SARS-CoV-2 es tan peligroso?

A veces en las infecciones víricas el principal problema radica en la exagerada respuesta de nuestro sistema inmunitario al virus

Desde el 11 de marzo, día en el que la OMS declaró la pandemia mundial del nuevo coronavirus SARS-CoV-2, se han notificado más de 10 millones de casos en todo el mundo y casi 250.000 casos en España, según registra el documento de ‘Información científica-técnica de la enfermedad por coronavirus, COVID-19’, con fecha de 3 de julio de 2020.

Este virus ha puesto nuestra vida patas arriba desde entonces, si bien hay que contar con que en nuestro día a día estamos rodeados de gérmenes; SARS CoV-2 no es el único. Están por todas las superficies, aunque a simple vista sean imperceptibles para nosotros, según explica Sandra Ortonobes, experta en Biomedicina, y responsable del canal de YouTube de divulgación científica ‘La Hiperactina’, en una entrevista con Infosalus.

Ortonobes acaba de publicar ‘¿Qué puede salir mal? Cómo sobrevivir a un mundo que intenta matarte’ (Ediciones Plan B), un manual de divulgación científica que nos enseña el mapa básico de nuestro cuerpo para ayudarnos a entender de qué estamos hechos, cómo funcionamos, y cómo interactuamos con nuestro entorno, y donde dedica una parte del mismo a las infecciones víricas y a cómo, estos seres tan diminutos, pueden hacer peligrar nuestra salud muchas veces.

Así, la divulgadora científica reconoce que en nuestro día a día nos rodean bastantes peligros, pero también valora que el cuerpo humano si ha sobrevivido tantos años es porque está preparado para ello y puede defenderse. «A veces, las cosas salen mal, y por ejemplo, un virus o una bacteria entran en nuestro cuerpo y pueden darnos lugar a una infección. Pero si en el día a día estás bien es porque tu cuerpo se las apaña para sobrevivir en este mundo», insiste.

Sobre el virus SARS CoV-2, la experta en Biomedicina señala que poco a poco se va conociendo más sobre la enfermedad que provoca, la COVID-19. Según recuerda, forma parte de una familia de virus que ya existía, los coronavirus, aunque en concreto, éste que ha provocado la pandemia forma parte de una cepa nueva. «Nos hemos enfrentado al virus de nuevas. Nuestro cuerpo no estaba preparado para enfrentarse a él. Esto hace que al principio sus efectos fueran más devastadores. No estábamos preparados», lamenta Ortonobes.

Según datos del Ministerio de Sanidad, los coronavirus son una familia de virus que causan infección en los seres humanos y en una variedad de animales, incluyendo aves y mamíferos, como camellos, gatos y murciélagos.

Indica además que se trata de una enfermedad ‘zoonótica’, es decir, que puede transmitirse de los animales a los humanos. «Los coronavirus que afectan al ser humano pueden producir cuadros clínicos que van desde el resfriado común con patrón estacional en invierno hasta otros más graves», remarca la cartera que dirige Salvador Illa.

Ahora bien, recuerda que la hipótesis más aceptada actualmente sobre el origen ancestral del SARS-CoV-2 es la de que un virus de murciélago haya podido evolucionar hacia el SARS-CoV-2 a través de hospedadores intermediarios.

«El hallazgo de coronavirus muy relacionado en pangolines decomisados por la policía en las provincias chinas de Guangxi y Guangdong ha llevado a sugerir que estos animales pudiesen ser dicho huésped intermediario, aunque la posición filogenética de la secuencia de estos virus no es del todo compatible con esta hipótesis. Aún son necesarios estudios adicionales sobre diversidad de coronavirus en fauna para aclarar estas cuestiones», señala el Ministerio de Sanidad.

Cómo luchamos contra él

Con ello, la divulgadora científica remarca que el principal arma que tiene un organismo para luchar contra una infección vírica es el sistema inmunitario, aunque dice que también podemos ayudarle con las vacunas, «un entrenamiento para nuestro sistema defensivo», y que consiste en un preparado que contiene un virus atenuado o parte de él, por ejemplo proteínas, que no pueden infectarnos pero sí activar nuestro sistema inmunitario frente a un posible encuentro algún día.

Esta experta en Biomedicina recalca también la importancia de la prevención, la importancia del lavado de manos, la distancia social y la mascarilla, que te ayudan a no encontrarte con el virus.

Pero, ¿cómo una cosa tan pequeña como este virus puede ser tan potencialmente peligrosa? Ortonobes señala que a veces en las infecciones víricas lo peligroso no sólo es la infección en sí y las células que pueda destruir por su paso, sino que a veces el principal problema radica en la exagerada respuesta de nuestro sistema inmunitario frente al ataque de ese virus, y que produce efectos demasiado fuertes, como inflamación de las vías respiratorias, y que a veces son incluso más problemáticas incluso más que la propia infección, como el conocido Síndrome Respiratorio Agudo Grave (por sus siglas en inglés, SARS).

Otra de las características que podría reunir el nuevo coronavirus, y que comparten en realidad todos los virus, según indica la divulgadora científica, es que son seres que necesitan infectar a células de otros organismos para poder replicarse, necesitan infectar algo para poder replicarse.

«Una característica de éste, junto con otros, es que son virus encapsulados, rodeados por una envoltura de lípidos, de grasa, de forma que cosas como el jabón sea efectiva para eliminarla; de ahí la importancia de lavarse las manos en esta pandemia», agrega Ortonobes.

Otro de los aspectos a tener en cuenta es que dependiendo del tipo del virus y de las proteínas de su capa más externa, puede infectar a unas células o a otras, y en el caso del SARS CoV-2 se ve que afecta principalmente a las vías respiratorias.

Además, la experta en Biomedicina señala que, dependiendo de las proteínas que tenga el virus, éste infectará también a unas especies u a otras: «El coronavirus muta y eso hace que las proteínas de su capa más externa cambien. Al haberlo hecho, también lo hicieron las reglas del juego y por eso el SARS CoV-2 fue capaz de infectar primero a animales y por una mutación una de sus proteínas, pudo infectar a humanos, y de ahí que surja la nueva cepa».