Diez años de cárcel por un robo en el que un joven perdió un ojo en Sevilla 

Como consecuencia del impacto de balín esférico recibido en la cara, el joven de 23 años que atendía el negocio perdió por completo el ojo izquierdo

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha confirmado una sentencia de la Sección Tercera de la Audiencia de Sevilla que condena a más de diez años de cárcel a un varón, por su participación en un atraco a una tienda de comestibles de la capital andaluza en el que un menor de edad con el que estaba compinchado disparó a la cara con una pistola de aire comprimido a un joven que atendía el negocio, provocándole la pérdida del ojo izquierdo.

En su sentencia, fechada el pasado 10 de junio y recogida por Europa Press, el Alto tribunal andaluz aborda un recurso de apelación interpuesto por un varón identificado como Felipe S.G., contra una sentencia de la Sección Tercera de la Audiencia de Sevilla, que le condena a cuatro años, tres meses y un día de cárcel por un delito de robo con violencia en establecimiento abierto al público con uso de medio peligroso y seis años de prisión por un delito de lesiones en su modalidad de pérdida de órgano principal.

Además, se le impuso una multa de 90 euros y una indemnización de 100.000 euros por las lesiones, secuelas y daño moral sufridos por la víctima principal de los hechos que se le achacan, otra indemnización de mil euros en favor de la segunda víctima de los acontecimientos y al abono de 600 euros «por el dinero sustraído y no recuperado».

Según el relato de los hechos probados de la sentencia inicial condenatoria de la Audiencia, el 7 de febrero de 2019, Felipe S.G. se dirigió a un establecimiento de comestibles de Sevilla capital junto con tres menores de edad, después de que todos ellos hubiesen participado en «una reyerta con terceras personas en un barrio próximo».

Al llegar al establecimiento, regentado por una mujer y su hijo de entonces 23 años, Felipe S.G. convino según la sentencia inicial con los tres menores «que éstos entraran para hacerse con el dinero mientras él vigilaba desde la puerta, siendo conocedor de que uno de los menores portaba una pistola de aire comprimido GP20 Combat calibre 4.5 milímetros, cargada con balines esféricos metálicos».