Dan luz verde a la restauración del palacio del Conde Duque de Olivares

El inmueble, declarado Bien de Interés Cultural, presenta un estado de conservación, «en general, bueno, aunque con problemas locales y puntuales de humedades»

El Ayuntamiento del municipio sevillano de Olivares ha sacado a licitación las actuaciones de restauración y conservación de la fachada del antiguo palacio del Conde Duque de Olivares, así como la sustitución parcial de las carpinterías de la planta primera.

Las obras, que cuentan con el visto bueno de la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de Sevilla, cuentan con un presupuesto que ronda los 50.000 euros y un plazo de ejecución de cuatro meses.

El inmueble, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), presenta un estado de conservación, «en general, bueno, aunque con problemas locales y puntuales de humedades», según la memoria del proyecto, recogida por Europa Press.

En este marco, la actuación pretende la mejora de la conservación y mantenimiento del revestimiento de la fachada y la sustitución parcial de la carpintería de esta zona en la planta primera, con la sustitución del acabado del paramento vertical actual de enfoscado tradicional de mortero de cemento por uno de mortero monocapa impermeable.

Con ello, se apuesta por evitar las filtraciones al interior del agua de lluvia y la aparición de humedades y mantener el color blanco actual.

Igualmente, se llevará a cabo la sustitución de las carpinterías por otras de características similares en cuanto a dimensión, color y forma y que «garanticen unas condiciones aceptables de salubridad y estanqueidad, ahorro energético y protección contra el ruido».

Los pliegos de contrato dejan claro que las obras de conservación no podrán alterar los acabados del edificio, «que lo caracterizan y particularizan», y utilizarán los mismos materiales existentes en origen o de iguales características.

En cuanto a la carpintería, también se sustituirán «respetando al máximo su imagen, sus características y su configuración actual».

La construcción del palacio del Conde Duque de Olivares se remonta a la primera mitad del siglo XVI, con Don Pedro de Guzmán como primer conde, aunque el edificio fue posteriormente sometido a algunas reformas.

Dispone de una amplia fachada renacentista de dos plantas, en la más alta de las cuales se abren cinco balcones con arcos sobre columnas de mármol encuadrados por alces moriscos, al estilo renacentista sevillano.

La puerta principal, de mármol italiano, está encuadrada a su vez por columnas, y su friso se decora con tres fondos circulares con perfiles cesáreos, toda vez que en la fachada destaca también un relieve de mármol que muestra el escudo de la Casa de Olivares sostenido por dos arpías, y los herrajes del monumento que están datados en el tránsito entre los siglos XVII y XVIII.