Golpe rotundo al narcotráfico en la provincia de Cádiz

Una operación con más de 200 agentes de la Guardia Civil se ha saldado con 35 detenidos

La Guardia Civil, en el marco de la operación ‘Comienzo’, ha desmantelado una organización criminal dedicada a introducir grandes cantidades de hachís en las costas de Cádiz, principalmente de la localidad de Barbate, tras detener y poner a disposición judicial a sus 35 componentes en un operativo con más de 200 agentes.

Según relata la Benemérita en una nota de prensa, los arrestados están acusados de delitos contra la salud pública, contra el patrimonio, pertenencia a organización criminal. La operación ha constado de 18 entradas y/o registros domiciliarios, 14 de ellos en Barbate, en los que además se han intervenido un total de 1.260 kilogramos de hachís, siete embarcaciones, se recuperan ocho vehículos sustraídos, se aprehenden seis vehículos comprados con los beneficios obtenidos con el narcotráfico, material electrónico e informático y 20.000 euros en efectivo.

La investigación comenzó en diciembre de 2018, cuando un guardia civil de descanso circulaba en su coche y observa un todo terreno que por sus características resultaba sospechoso de utilizarse para cargar fardos de hachís. De hecho contacta, con la comandancia de Cádiz y confirma que el vehículo ha sido robado.

El agente realiza entonces seguimiento al mismo y otro vehículo, de los que usan de seguridad las organizaciones dedicadas al narcotráfico, y se interpone entre ambos. El todo terreno consigue huir, pero es identificado el conductor del vehículo de seguridad.

Este hecho es el primero que junto con otros llevara en marzo de 2019 a los investigadores de la Benemérita a iniciar una investigación, ante las sospechas que una organización criminal ubicada en la comarca gaditana de La Janda estuviera introduciendo hachís en embarcaciones de recreo.

Después de meses de investigación y de varios alijos intervenidos, los agentes conocen el modo de operar de la organización y que consiste en que embarcaciones semirrígidas cruzan el Estrecho de Gibraltar con el cargamento de hachís y lo fondean en aguas internacionales, pero cerca de la costa gaditana.

Una vez fondeado, la organización en una embarcación recreativa se desplazaría al punto exacto proporcionado por la organización marroquí y lo llevarían al puerto pesquero desde donde salió la embarcación recreativa, para desde allí en vehículo llevarlo a la ‘guardería’.

También los investigadores conocen como usan diferentes embarcaciones y todas ellas a nombres de terceros sin antecedentes por narcotráfico, para de este modo eludir la investigación policial si era aprehendida la embarcación.

Por otro lado, aunque ellos preferían introducir la droga por el puerto, en caso de verse sorprendidos por la Guardia Civil fondeaban rápidamente el hachís en el mar y una vez pasado el peligro, lo recogían del fondo del océano y lo trasladaban a la costa.

En tierra tenían vehículos sustraídos, principalmente todo terrenos y motos quad, que usaban para transportar la mercancía de la costa a la ‘guardería’. De hecho, durante la investigación la Guardia Civil realiza tres incautaciones de hachís a la organización.

En la primera de las intervenciones, la organización cambia el lugar del alijo del puerto de Barbate a otro, por encontrarse la Guardia Civil realizando en el citado puerto una actividad humanitaria con inmigrantes; no obstante, abortan al encontrarse cerca la patrullera del Servicio Marítimo Provincial (SMP) de Cádiz. Finalmente, realizan un fondeado en una zona de acantilados prácticamente inaccesible desde tierra, donde son aprehendidos por los agentes 320 kilogramos de hachís.

En la segunda intervención, los agentes conocen que la organización prepara otra salida con otra embarcación recreativa, se dirigen con ella a aguas internacionales, y posteriormente la patrullera de la Guardia Civil la aborda. No encontrando fardos en la misma, sospechan los agentes que se podían haber percatado de la presencia de la patrullera.

Aún así, los agentes están convencidos que llevaba hachís y que los habrían fondeado. Posteriormente, componentes del SMP descubren una boya sospechosa de la que cuelgan de una cuerda 19 fardos de hachís, muy cerca de donde fueron sorprendidos.

La última intervención se produce en una embarcación recreativa en aguas cercanas a Barbate y en la que se aprehende 340 kilogramos de hachís y se detiene a los dos tripulantes.

Una vez conocido el ‘modus operandi’ de la organización y el rol que tienen los miembros de la misma, se realiza la fase de explotación de la operación ‘Comienzo’. Los investigadores solicitan 18 entradas, 14 de ellas en Barbate, para realizar el operativo se movilizan más de 200 guardias civiles de diferentes especialidades entre ellas el Grupo de Acción Rápida (GAR), el Grupo de Reserva y Seguridad (GRS), el SMP, La Unidad de Helicópteros (UHEL), Servicio Cinológico y Seguridad Ciudadana, además de los investigadores del Organismo de Coordinación del Narcotráfico (OCON), el Centro de Concentración contra el Narcotráfico (CCON) y el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Comandancia de Cádiz.

Consecuencia del trabajo realizado se logra desmantelar por completo toda la organización y se pone a disposición judicial a sus 35 componentes por los delitos contra la salud pública, contra el patrimonio, pertenencia a organización criminal.

Además, se intervienen en total 1.260 kilogramos de hachís, siete embarcaciones, se recuperan ocho vehículos sustraídos, se aprehenden seis vehículos comprados con los beneficios obtenidos con el narcotráfico, material electrónico e informático y 20.000 euros en efectivo.