«Justo Casas fue un gran representante del jerez»

La Real Academia de San Dionisio dedica una sentida sesión necrológica a quien fuese destacado Académico de Número

La Real Academia de San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras celebró este pasado martes día 15 una necrológica sesión académica pública in memoriam de quien fuese Académico de Número de esta docta cosa Justo Casas Lucas.

Presidieron la sesión el presidente titular Joaquín Ortiz Tardío y el vicepresidente de Artes Juan Salido Freyre. Fueron tomando el uso de la palabra, sucesivamente, los Académicos de Número Alberto García de Luján y Carmen Borrego Pla, así como el hijo del finado José Alberto Casas Asín. Destacamos seguidamente algunas de las aseveraciones vertidas:

Alberto García de Luján:

Justo Casas fue uno de los mayores exponentes y referentes de la enología del siglo XX.
Desglosa la trayectoria universitaria y profesional de Justo Casas. Posteriormente en la empresa privada. Actividades que va conformando una personalidad muy completa en la enología

Se especializa además en estudios de alto nivel científico en Europa.

Un destacado hombre en viticultura.

Le escuché comentarios sobre su época italiana que tanto le marcó profesionalmente.

Su estancia en Italia y las relación a que dieron lugar fueron fundamentales en su formación enológica.

Siempre consideró de especial importancia la limpieza del fruto y su sanidad.

En González Byass disfrutó del saber del gran César Pemán Medina.

Con Justo Casas se podía hablar de cualquier tema.

Del Consejo Superior de Investigaciones Científicas formó parte.

Su excelente formación universitaria, la formación italiana y la experiencia y prácticas en empresas bodegueras familiares lo convierten en un formidable experto conocedor de vinos.

Algunos aspectos de la carrera profesional: en bastantes ocasiones intervino en mesas redondas, congresos, seminarios, etcétera. Su oratoria fue brillante y sus exposiciones un ejemplo de claridad científica. Abordaba los temas con su acostumbrada precisión.

Fue un experto también en el brandy.

No puedo olvidar su trato amable y exquisito.

En la Academia fue vicepresidente de la sección de Ciencias.

Inolvidables sus proposiciones sobre el vino de esta tierra. Fue un ejemplar representante del jerez.

Conclusiones que aportó en 1961 en su ingreso en la Academia de San Dionisio siguen vigentes a día de hoy

A la enología le cabe el honor de estudiar las leyes propuestas por Dios a los medios naturales, dijo Casas en cierta ocasión

Rindo sincero y cabal homenaje a las generaciones anteriores que trabajaron en las viñas cuyo timbre de gloria siempre fue el cuido de los mejores vinos, también subrayó Casas en uno de sus discursos.

Carmen Borrego Pla:

Desgraciadamente no traté demasiado a Justo… Coincidíamos en Valdelagrana. Para mí siempre fue un anciano sabio, en el sentido grecorromano del término. Exponía con humildad franciscana. Muy distinto a algunos representantes del Marco de ahora: que se creen que son catedrales cuando no llegan ni a ermitas.

También hago alusión a su discurso de ingreso, en 1961, en esta noble casa de la Real Academia de San Dionisio.

Para Justo la calidad siempre estaba por delante.

El arte de hacer buen vino es de una sencillez primitiva.

Nunca hay que hacer tabla rasa con el pasado, sino adecuarlo y aunarlo con el presente: era una latente en Justo.

Creo en González Byass el primer centro de investigaciones científicas.

Apoyaba la formación científica y tecnológica de los empleados, que al fin y al cabo es cuanto da frutos.

José Alberto Casas Asín:

Fue un hombre valiente. Tenía la vida resuelta en Madrid. En el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Y además con empresas familiares. Dejó la zona de confort. En 1955. Pero esto permitió a González Byass un avance importante. En el Centro de Investigaciones Tecnológicas.

Hacía honor a su nombre. Trataba con corrección tanto a los hombres de dirección como a los operarios.

Trabajó mucho para González Byass. Y llevó el nombre del jerez por el mundo dictando ponencias e interviniendo en seminarios y congresos.

Ha representado a España en comités técnicos tanto del vino como del brandy.

Se dedicó a escribir un libro, una vez jubilado, sobre la vinificación del siglo XX. Para dejar constancia de los cambios producidos en la elaboración del vino de Jerez.

La pasión por el trabajo fue constante en él

Tenía sentido del humor, poseía devoción por la música y por el Real Madrid, su equipo de siempre.

Su familia siempre nos sentiremos orgullosos de él

Cerró el acto el presidente de la Academia, Joaquín Ortiz Tardío, subrayando un buen número de las afirmaciones expresadas por las personas participantes en tan sentida sesión necrológica.