Seis fábricas producirán el respirador andaluz

Moreno destaca la creación del respirador en Andalucía para no depender de mercados exteriores ante picos y oleadas de coronavirus

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha visitado este jueves las instalaciones de la fábrica Fujitsu Ten de Málaga capital donde se están produciendo las primeras unidades de los respiradores ‘Andalucía Respira’, un ejemplo de la «necesidad de no depender» de proveedores de otros países para estar preparados ante posibles picos o oleadas de COVID-19.

Moreno ha informado de que a esta fábrica malagueña, donde se han reincorporado 14 trabajadores afectados por un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) para la producción del respirador, se sumarán otras factorías de Andalucía.

Efficold, en Córdoba; Navantia en su planta de Cádiz, la jiennense Avantecsur y en las fábricas sevillanas de Airbus y Alestis serán las otras instalaciones en las que se producirá este respirador «netamente andaluz». «Hoy por hoy, es el único respirador nacional autorizado como alternativo a los convencionales con marcado CE, pudiéndose por tanto utilizar en cualquier hospital español», ha agregado Moreno.

En el caso de la fábrica de Málaga, a día de hoy está en funcionamiento un primer turno con capacidad para generar 30 unidades pero la previsión apunta a que cuando los tres turnos que se han establecido estén en marcha se fabricarán un total de 480 unidades.

Concretamente, las primeras 300 unidades serán para el Servicio Andaluz de Salud (SAS) y el resto estarán a disposición de otras comunidades que lo necesiten, así como de otros países que ya se han mostrado interesados, entre los que ha citado México, Colombia y Ecuador.

Moreno, que ha acudido a la fábrica de Fujitsu con el ideólogo del respirador, Ignacio Díaz de Tuesta; los consejeros de Presidencia, Administración Pública e Interior de la Junta, Elías Bendodo; y de Salud y Familias, Jesús Aguirre; el presidente de Fujitsu, Tadayuki Kaneko, y el rector de la Universidad de Málaga, José Ángel Narváez; ha insistido en la necesidad de «no escatimar esfuerzos en investigación, en innovación y en ciencia porque nuestro presente y nuestro futuro dependen de ello».

«Realidades contundentes como estos respiradores deben ser esa palanca que nos permita, una vez que superemos este desafío sanitario, reimpulsar esta tierra para situarla en el lugar que merece por talento, cualificación e ingenio», ha enfatizado.

El presidente andaluz ha calificado la fabricación de estos respiradores como «un gran hito» para la Andalucía «puntera, a la vanguardia, innovadora y emprendedora» y ha incidido en que toda la comunidad autónoma «está en deuda con su creador y alma máter el doctor Ignacio Díaz de Tuesta».

Necesidad de no depender de proveedores exteriores

Este respirador, con una patente abierta, «no sólo cura las necesidades frente a la pandemia» del COVID-19 sino que, ha continuado, es «un ejemplo de solidaridad abierto al mundo, no sólo a las necesidades de los españoles sino del conjunto del mundo».

El presidente ha destacado que ‘Andalucía Respira’ se haya ideado y se esté produciendo en esta comunidad autónoma, sin tener que depender de proveedores extranjeros: «Necesitamos a proveedores locales, necesitamos no tener una dependencia del exterior como hemos tenido en esta crisis».

Juanma Moreno ha recordado que «afortunadamente la virulencia» del COVID-19 en Andalucía es menor que en el resto de España y en otros puntos de Europa y ha incidido en que en Andalucía «vamos a estar preparados».

«Si viene un nuevo pico en verano o una oleada en invierno en Andalucía vamos a estar preparados, esto es un paso más de adelantarnos a los acontecimientos y un paso decidido para enfrentarnos a esta pandemia a la que vamos a vencer sin ningún tipo de duda», ha enfatizado el presidente de la Junta.

Ejemplo de esfuerzo conjunto

Así, ha reiterado que en «un tiempo récord» de 20 días se ha desarrollado este respirador: «Es la mejor prueba del esfuerzo conjunto de nuestra sociedad, de la más fructífera colaboración público-privada y de una ejemplarizante transferencia de conocimientos entre nuestra universidad, nuestros institutos especializados y el empresariado».

Ha resaltado que su fabricación ha contado también con la colaboración de un equipo multidisciplinar, «que ha aportado lo mejor para hacer posible esta proeza que salva vidas», que está conformado por los profesionales de los hospitales Regional y Virgen de la Victoria, investigadores del Instituto de Investigación Biomédica (Ibima) y profesores de Ingeniería de la Universidad de Málaga.

«Cosas como esta demuestran nuestra capacidad de resiliencia porque en los momentos difíciles somos capaces de sacar nuestro talento y poner en marcha algo tan importante como es el hecho de salvar vidas», ha recalcado el presidente andaluz.

Moreno ha agradecido el trabajo de ingenieros, de la propia Universidad de Málaga y a Fujitsu por ser «ejemplo de colaboración inestimable, sumamente leal, del esfuerzo conjunto de toda una sociedad volcada en vencer esta pandemia».

«Estoy muy agradecido y muy orgulloso, como presidente de todos los andaluces en que, desde esta tierra, donde tantos años se nos han colgado tantas etiquetas, podamos mostrar al mundo nuestro talento, nuestra capacidad y nuestra enorme resiliencia. En momentos difíciles somos capaces de sacar nuestro ingenio y talento y poner en marcha algo sumamente necesario porque va a servir para salvar vidas humanas», ha sostenido.

En este punto, ha subrayado también que estos respiradores cuenten con dos mecenas malagueños como el actor y director internacional Antonio Banderas y el cantante Pablo Alborán que donarán 100.000 euros cada uno durante cuatro años para investigaciones de la Universidad de Málaga, «otro ejemplo de la fortaleza y grandeza de la sociedad andaluza».

Andalucía, ha agregado Juanma Moreno, «una vez más, está demostrando estar a la altura del desafío planteado y ha sabido anticiparse a la pandemia del coronavirus desde antes incluso de que saltaran en España las señales de alerta».

Ha añadido que las autonomías, «desde la lealtad y el espíritu de colaboración, han ido acompasando respuestas complementarias a las directrices marcadas: A una guerra se debe ir lo mejor preparado posible y la que nos ha planteado el coronavirus es una contienda durísima, invisible y muy difícil de encarar».