La idea de un ayuntamiento para que sus vecinos no engorden en el confinamiento

También en tiempos de encierro la necesidad agudiza el ingenio de los alcaldes

De tres a cinco kilos. O incluso más. Es la cifra que dan los nutricionistas al respecto de cuanto engordará cada español durante el periodo que dure el confinamiento.

La pandemia del coronavirus trae consigo esta peligrosidad. El ejercicio, al menos teóricamente, se para. Se paraliza. El sedentarismo impone su ley.

Las personas se acomodan. Se dejan llevar. El deporte pierde fuelle. La situación plantea la excusa perfecta. El pretexto mejor adobado.

Sin embargo permanecer en casa no es sinónimo de inmovilismo. Los dietistas así lo aconsejan por activa y por pasiva. Tampoco hay que ser muy entendidos en la materia pero sí tener voluntad.

Beneficia, y mucho, marcarse una rutina, beber agua, respetar las horas de las comidas y hacer algo de ejercicio físico.

Hay quien asegura, tirando del humor, que en estos momentos no debemos perder la sonrisa porque la cintura ya la tenemos perdida hace algunas semanas. No conviene generalizar. Y sí cuidarse. Físicamente.

Con todo y con eso cabe subrayar la sagaz idea -ya se sabe que la necesidad agudiza el ingenio- del Ayuntamiento de Sant Llorenç de Morunys (Lleida): ha alquilado bicicletas estáticas a los vecinos del municipio para que puedan hacer deporte en casa.

¿Cómo se ha procedido y cómo se ha organizado esta iniciativa? Las bicicletas, que se alquilan a dos euros diarios y bajo una fianza de 50, se agotaron solo 24 horas después de que el consistorio lo anunciase en sus redes y este lunes las llevaron a los hogares de los gimnastas confinados.

A mayor abundamiento, el Ayuntamiento no tuvo que invertir nada, ya que las había comprado tiempo atrás para el gimnasio municipal que se está construyendo.

Pensar siempre ilumina ideas. Pues bien: tanto éxito ha tenido la iniciativa que su alcalde, Francesc Riu, ha anunciado que comprarán más.