La Policía Nacional ha detenido a una mujer en Linares (Jaén) como la presunta autora de la apropiación de más de 13.000 euros de la cuenta bancaria de un matrimonio de ancianos al que cuidaba desde el año 2014.

Según ha informado la Policía Nacional, la mujer se habría ganado la confianza de los ancianos que le facilitó la cartilla junto a su pin. El caso se descubrió cuando las víctimas decidieron poner a la venta su vivienda al tener plaza en una residencia de mayores.

Las investigaciones se iniciaron ante la denuncia interpuesta por una de las víctimas cuando detectó que el saldo de su cuenta había descendido drásticamente. El matrimonio no reconocía multitud de retiradas de dinero en efectivo realizadas de un cajero de su sucursal bancaria.

En su denuncia manifestaban que habían ingresado en una residencia de mayores, pero que anteriormente convivían en su vivienda atendidos por una cuidadora. La vivienda se vendió por 13.000 euros, cantidad que la pareja de ancianos entregaron a la cuidadora para su ingreso en su cuenta bancaria. La cuidadora les dijo que ingresaría 12.000 euros y los 1.000 restantes los reservaría para gastos y recibos pendientes.

Sin embargo, de la cantidad total sólo se ingresaron 9.500 euros. Del mismo modo la cuidadora fue la encargada de poner a la venta muebles y enseres de las víctimas sin que los ancianos recibieran nada por esto y antes de ingresar en la residencia se encargaba de acompañar periódicamente al matrimonio a extraer dinero, del que luego le entregaban parte para las compras, de las que no rendía cuentas ni entregaba justificante alguno.

Investigación

En una de las ocasiones en la que el matrimonio no quiso molestar a la cuidadora, se acercaron directamente a la sucursal donde comprobaron que en su cuenta sólo quedaban 640 euros. Seguidamente intentaron contactar con la detenida telefónicamente en infinidad de ocasiones. Necesitaron más de 150 llamadas hasta que finalmente pudieron concertar una cita con ella en la residencia donde ya estaba alojado el matrimonio. Finalmente, la cuidadora contestó entre sollozos y lágrimas que ella no sabía absolutamente nada y que no podía entender qué es lo que había podido pasar.

Los investigadores descubrieron que el montante de lo sustraído superaba los 13.000 euros. Las sospechas recayeron desde primera hora en la cuidadora, una persona que, según la Policía Nacional, tenía «dificultades económicas y que tenía gastos extraordinarios muy elevados que no se correspondían con los ingresos que percibía de su sueldo».

De esta forma, los investigadores concluyeron que la arrestada, en el periodo de tiempo comprendido entre el 17 de enero y el 7 de agosto de este año, se aprovechó de que tenía en su poder la cartilla de ahorros de la víctima y también de la falta de control y uso del dinero, aumentado por la situación pasada de confinamiento, y presuntamente comenzó a realizar extracciones de dinero de diferentes cantidades.

Tantas fueron las extracciones que el matrimonio ha quedado en «una grave situación de desvalimiento económico al haberle sido sustraído todos los ahorros». Además, la detenida dio de alta una línea telefónica y adquirió un móvil suplantando la identidad de uno de los ancianos.