Un anciano de 89 años fue encontrado muerto el pasado viernes en unos baños públicos del Hospital Vall d’Hebron. Se trata del centro al que acudió el miércoles anterior para hacerse una analítica. Ya no regresó a su domicilio, por lo que podría haber estado tres días en el lavabo sin que nadie se percatase de ello.

Fuentes del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona ha confirmado que el pasado viernes encontraron a un anciano fallecido en un cuarto de baños públicos del centro sanitario.

La familia del anciano había denunciado a los Mossos d’Esquadra su desaparición el pasado miércoles, día 7. Después de que no regresara del hospital, adonde había acudido para someterse a un análisis de sangre rutinario.

Aunque la desaparición del anciano se produjo el miércoles, los Mossos d’Esquadra no avisaron a los responsables del hospital hasta el viernes, una vez que revisaron las imágenes de las cámaras de seguridad del hospital. Y comprobaron que el desaparecido había entrado pero no había salido del centro. Finalmente, su cadáver se encontró en los baños públicos.

Paciente ambulatorio

«Los Mossos d’Esquadra nos avisaron el viernes de la desaparición y el viernes encontramos al anciano, que era un paciente ambulatorio, no ingresado, del hospital«, ha confirmado un portavoz del hospital.

Según el centro sanitario, «la Comisión de Seguridad del Hospital está revisando los protocolos de seguridad para saber exactamente cómo se ha producido esta situación. De este modo evitaremos además que se pueda repetir una situación similar en el futuro».

El hecho es que el anciano podría haberse indispuesto el miércoles, entró en el baño y allí falleciera por causas que se desconocen; sin que nadie se percatase de su presencia desde el miércoles hasta que lo encontraron el viernes.

Los responsables del hospital barcelonés han explicado que se han puesto en contacto con la familia del anciano para expresar sus condolencias» . Y explicarles los avances en la revisión del protocolo de seguridad».

Muerta en Avilés

Una mujer de 79 años de edad y vecina de Gijón, Margarita Inés Cuesta Álvarez, fallecía recientemente el interior de un baño público del Ayuntamiento situado en los Jardines de la Reina. Los primeros datos de la investigación en torno a lo sucedido apuntan a un fallo cardiaco como la causa más probable del fallecimiento.

La mujer se encontraba, poco antes del suceso, caminando por el centro de Gijón con su marido, José Antonio Fernández López, cuando de pronto se empezó a encontrar mal. «Él la estaba esperando fuera del baño pero vio que no salía ni le contestaba y que pasaba mucho tiempo», varios testigos en el lugar de los hechos.

El marido de la septuagenaria decidió entonces dar parte de lo sucedido a los servicios de emergencias médicas. Los baños públicos instalados por el Ayuntamiento de Gijón en varias calles de la ciudad no permiten la apertura de la puerta desde el exterior por lo que fueron los agentes de la Policía Local los que tuvieron que activar el mecanismo.

Labores de guardia

Hasta el lugar del fallecimiento se desplazaron además varias patrullas de agentes del Cuerpo Nacional de Policía de la Comisaría de El Natahoyo. Los funcionarios acordonaron la zona, en la que en esos momentos ya se concentraba gran cantidad de ciudadanos que a esa hora de la tarde paseaban por los Jardines de la Reina. Los agentes de la Policía Local, por su parte, cerraron el baño público para evitar su posterior uso por otros ciudadanos.

El juez que se encontraba realizando las labores de guardia en el día de ayer ordenó el levantamiento del cadáver poco antes de las siete de la tarde. Los trabajadores de la Funeraria Gijonesa trasladaron el cuerpo sin vida de Margarita Inés Cuesta hasta el Tanatorio de Cabueñes, donde se hizo la correspondiente autopsia.

Y se hicieron además cargo del marido de la gijonesa, que aún permanecía en el lugar, muy afectado. Los restos mortales de la fallecida será incinerados en el centro mortuorio gijonés hoy a las doce y media del mediodía.