El Hospital Infanta Elena de Huelva ha mantenido, durante los meses estivales de julio, agosto y septiembre una intensa actividad asistencial; tanto en el ámbito quirúrgico, como de consultas o pruebas diagnósticas. El fin ha sido atenuar el impacto que la pandemia y los planes de contingencia para hacer frente al Covid-19 han tenido sobre los tiempos de respuesta asistencial. Un esfuerzo que se ha traducido en más de 1.800 operaciones; cerca de 30.000 consultas externas y 38.000 pruebas diagnósticas.

De esta manera, se han llevado a cabo de forma programada y con ingreso 355 operaciones quirúrgicas; además de 538 realizadas a través de cirugía mayor ambulatoria; que se han realizado en el Hospital de Día Quirúrgico del Infanta Elena y otras 600 consideradas de cirugía menor; con el fin de evitar el ingreso del paciente, aumentando su comodidad y reduciendo los riesgos derivados de una mayor estancia en el centro hospitalario.

327 operaciones urgentes

Además, según han informado en una nota de prensa, se han efectuado también 327 intervenciones de carácter urgente. Estas vienen a completar las actuaciones realizadas por parte de los Servicios de Cirugía General, Traumatología y Cirugía Ortopédica, Dermatología, Oftalmología y Urología en los tres meses de verano.

En el ámbito de consultas externas, el hospital Infanta Elena ha mantenido también una intensa actividad con 28.157 consultas. De ellas, en 10.237 ocasiones han sido primeras visitas; 5.721 procedentes de los centros de salud de Atención Primaria.

Así, muchas de ellas se han realizado en acto único en colaboración con los servicios de apoyo clínico del centro, como los Laboratorios de Análisis Clínico y Microbiología y el área de Radiodiagnóstico; con el fin de que el paciente solo tuviera que acudir una vez al Hospital para ser visto en consulta, someterse a la necesaria prueba diagnóstica y poder marcharse a casa con diagnóstico y tratamiento en una sola sesión.

Pero para mantener esta ingente actividad, tanto en consultas externas como en el ámbito quirúrgico, se han tenido que llevar a cabo también alrededor de 38.000 pruebas diagnósticas; de las que 22.000 de ellas fueron radiografías, 2.740 estudios de TAC y 1.836 resonancias nucleares magnéticas, entre otras.

«Actividad incesante» en el Infanta Elena

Con más de 1.100 mamografías informadas y más de 1.800 ecografías realizadas, puede visualizarse la actividad incesante que ha llevado a cabo el Servicio de Radiodiagnóstico del Infanta Elena a pesar de la pandemia.

Por parte de las distintas unidades asistenciales, se han llevado a cabo también numerosas pruebas; como lo prueban las cerca de 600 endoscopias digestivas llevadas a cabo por parte del área de Aparato Digestivo; 39 endoscopias respiratorias y más de 250 pruebas funcionales a cargo del Servicio de Neumología; casi un centenar de endoscopias urológicas a cargo de los profesionales de dicha especialidad.

Además, se suman los 400 ecocardiogramas y 119 pruebas de monitorización cardíaca realizadas por parte de la Unidad de Cardiología, entre otros muchos estudios.

Ser efectivo ante la pandemia, el mayor reto

Ser capaz de llevar a cabo esta actividad con la mayor seguridad posible frente al contagio y hacerlo de forma eficiente en plena pandemia, ha sido el mayor reto con el que se ha enfrentado el Infanta Elena. El mismo requerido de la implantación de un doble circuito en todos los procedimientos asistenciales para separar a los pacientes Covid o con sospecha del resto de pacientes con otras patologías.

Se trata de actuaciones que se han llevado a cabo en el ámbito quirúrgico, de hospitalización y de atención urgente; y que han requerido de la coordinación de numerosos servicios hospitalarios y de la implicación de todos los profesionales para hacerla posible.

Protocolo de acogida a los pacientes

Entre las medidas contempladas, se encuentra también la puesta en marcha de un protocolo de acogida a los pacientes; por el que se han llevado a cabo las conocidas como pruebas de PCR y test serológicos de forma previa a todas las personas que tenían que someterse a operaciones en el Hospital o bien que cursaban ingreso; para detectar aquellos casos positivos al virus que requerían de un abordaje y unas medidas de seguridad diferentes.

El verano ha sido también un momento para la realización de numerosas obras en el centro hospitalario; muchas de las cuales todavía continúan y que servirán para ampliar los espacios disponibles; tanto para profesionales como para pacientes; favorecer el mantenimiento del doble circuito para aumentar la seguridad y, sobre todo, mejorar las infraestructuras con las que cuenta el Hospital Infanta Elena.

Más de 1,9 millones de euros de inversión que están sirviendo para renovar completamente el ala derecha de hospitalización de la 2ª planta; la Unidad de Urgencias y de Radiodiagnóstico; la entrada general y de acceso a hospitalización y consultas externas del centro; los vestuarios y área de cocina; la zona de lencería y los servicios de mantenimiento y almacén, entre otras.