El Gobierno prevé una revalorización de las pensiones públicas del 0,9% en 2021, en línea con el incremento aplicado ya este año; lo que permitiría asegurar el poder adquisitivo del colectivo de pensionistas, según se incluye en el Plan Presupuestario de 2021 que el Ejecutivo remitirá este jueves a Bruselas, han confirmado a Europa Press en fuentes gubernamentales.

La subida recogida en el Plan Presupuestario se corresponde con la previsión del Ejecutivo del deflactor del PIB, el índice más aproximado al IPC, para el próximo año; que augura un alza del 0,9%, y estaría en línea con su compromiso de garantizar el poder adquisitivo de los pensionistas.

No obstante, este incremento recogido en el Plan Presupuestario deberá ser negociado ahora por el Gobierno con los distintos partidos políticos y con los agentes sociales.

De cualquier forma, se trataría de una subida idéntica a la de este año, ya que la primera medida del Ejecutivo de coalición fue revalorizar las pensiones un 0,9% desde el 1 de enero para 9,8 millones de pensiones contributivas; más de 655.000 de clases pasivas; 451.156 pensiones no contributivas y 195.000 pensiones por hijos a cargo con discapacidad mayor o igual al 65%, con un coste total de 1.406 millones de euros.

Además, se trata del cuarto año consecutivo, tras 2018, 2019 y 2020, en el que las pensiones aumentarán por encima del mínimo legal previsto en el índice de revalorización de las pensiones (0,25%), que se aplicó durante cinco ejercicios y que aún no se ha derogado. En 2019 las pensiones se incrementaron un 1,6% con carácter general y un 3% en el caso de las mínimas y no contributivas.

El Gobierno de Pedro Sánchez se comprometió con las pensiones

Cuando el Gobierno anunció la subida de pensiones para 2020, el presidente, Pedro Sánchez, explicó que «se orillaba» el índice de revalorización de las pensiones (IRP). Además, añadía que no se derogaba a la espera de los acuerdos del Pacto de Toledo.

Precisamente, la Comisión Parlamentaria del Pacto de Toledo está cerca de alcanzar un acuerdo en el Congreso; incluyendo la garantía de que las pensiones no perderán poder adquisitivo con una revalorización ligada al IPC. Al mismo tiempo, esta misma semana se ha constituido la mesa de diálogo social para abordar la futura reforma del sistema de pensiones en base a las recomendaciones que cierre el Pacto de Toledo.

En este contexto, el Gobierno plantea medidas como incentivos a la demora de la edad de jubilación, ajustando elementos «distorsionantes» en la regulación de las jubilaciones anticipadas; la revisión del sistema de previsión social complementario, fomentando su desarrollo en el ámbito de las empresas; o la integración y convergencia de los distintos regímenes de pensiones.

Sueldo de los funcionarios, otro asunto más allá de las pensiones

En cuanto al sueldo de los empleados públicos, no es seguro que su revalorización se incluya en el Plan Presupuestario, si bien el alza será previsiblemente la misma, del 0,9% en 2021; ya que la vicepresidenta tercera del Gobierno, Nadia Calviño, aseguró que el indicador del deflactor del PIB se tendría en cuenta para señalar el «importante compromiso» con el mantenimiento de la capacidad adquisitiva de las pensiones y el sueldo de los funcionarios.

El Gobierno aprobó para 2020 una subida del sueldo de los empleados públicos del 2%. Así, podría aumentar en cada administración en un 0,3% con los fondos adicionales, con un coste estimado total de 3.212 millones de euros.

De subirse finalmente un 0,9% en 2021, la revalorización de los sueldos de los empleados públicos sería más de un punto inferior a la de 2020; y 1,6 puntos menor que el incremento del 2,5% del año 2019; cuando a la parte fija del 2% se añadió un 0,25% de fondos adicionales y otro 0,25% derivado de la evolución del PIB de 2018.

Los pensionistas reciben un 74% más de lo que cotizaron

El Banco de España estima que el sistema de pensiones de España provee un rendimiento medio real —la relación existente entre los fondos aportados durante la vida activa y las prestaciones que se obtienen durante la jubilación— del 3,5% anual.

Además, señala que el incentivo a prolongar la vida activa sería «escaso» desde el punto de vista del rendimiento.

Las jubilaciones anticipadas ofrecen un rendimiento más bajo que las ordinarias; mientras que las parciales y las demoradas voluntariamente obtendrían rendimientos similares a estas últimas o algo menores.

Así se desprende de un artículo analítico elaborado y publicado por el Banco de España sobre el rendimiento financiero que proveería el sistema de pensiones español para una muestra de altas de jubilación del año 2017, calculado a partir de la Muestra Continua de Vidas Laborales.

Los resultados señalan que el rendimiento real medio anual, entendido como el factor de descuento que iguala el valor presente de las cotizaciones durante la vida laboral y el de la pensión esperada, alcanzaría el 3,5%.