¿Qué hacer cuándo nos quemamos?

Por mucho que nos guste la estética de estar morenos, el bronceado supone una agresión sobre la piel

No hay bronceado saludable. Es así de sencillo. Por mucho que nos guste la estética de estar morenos, el bronceado supone una agresión sobre la piel, que es el órgano más extenso que tenemos en el cuerpo humano y es nuestra primera barrera de defensa frente a las agresiones externas.

«La toma de radiación ultravioleta siempre va a ser una agresión para la piel y nunca se puede hablar de un bronceado saludable. La melanina es la síntesis de una sustancia que la piel produce para protegerse del daño de la radiación ultravioleta.

Así, y cuando excedes el tiempo de exposición, o tu piel es más sensible, la capacidad de síntesis de melanina no es tan rápida y efectiva y es entonces cuando te quemas», explica en una entrevista con Infosalus la jefa del servicio de Dermatología del Hospital Nuestra Señora del Rosario (Madrid), la doctora Ana Álvarez-Vieitez Blanco.

Alerta

Es más, esta especialista alerta de que las quemaduras son «muy peligrosas» dado que «la piel no tiene Alzheimer» y recordará toda la vida lo que le ha sucedido: «Tus quemaduras desde el nacimiento determinarán un posible envejecimiento prematuro de la piel, así como una mayor predisposición a desarrollar en la edad adulta un cáncer de piel».

La también miembro de la Academia Española de Dermatología y Venerología (AEDV) alerta además de que las quemaduras en la infancia y en la adolescencia son especialmente importantes y peligrosas.

«Está comprobado científicamente que en la etapa infantil y en la adolescencia es donde más van a influir esas quemaduras porque esa piel es cuando más memoria tiene, y se trata de un perjuicio que pasará factura con el paso de los años. Además, las quemaduras que se puedan producir en esta etapa de la vida determinarán su evolución hacia un mayor envejecimiento o predisposición a padecer cáncer», insiste la experta.

De hecho, la doctora Álvarez-Vieitez remarca que si tomas mucho el sol vas a tener una piel menos luminosa, favorecerás la aparición de manchas solares y de pecas, tendrás más arrugas en el futuro, aparte de que se podrían desarrollar rosácea, cáncer y otra serie de patologías en la piel.

Quemadura solar

Así, y cuando se produce una quemadura solar, esta dermatóloga cuenta que se produce una respuesta autoinmune en nuestro cuerpo, por la que muchas células inducen a su propia muerte, ante el daño que están recibiendo por el sol.

Al mismo tiempo, la especialista del Hospital Nuestra Señora del Rosario llama la atención sobre el hecho de que genéticamente está determinada la cantidad de melanina que va a sintetizar cada persona, de forma que algunas, hagan lo que hagan, no se pondrán apenas morenas y sí se quemarán más fácilmente, como podría ser el caso de las personas pelirrojas, por ejemplo.

Eso sí, la dermatóloga recuerda que no hay que olvidar que tomar el sol es importante, de cara a sintetizar la vitamina D. «Es importante en dosis bajas y en las horas en las que no hay radiación importante. Nunca entre las 12 y las 16 horas, que es cuando está más fuerte», avisa.