Fuengirola pone en marcha su servicio de vigilantes de playa

«Fuengirola es una ciudad segura, que se ha preparado para la nueva situación que nos toca vivir», ha manifestado la alcaldesa Ana Mula

El Ayuntamiento del municipio malagueño de Fuengirola ha puesto en marcha este lunes su servicio de vigilancia de playas, que cuenta con catorce efectivos para este verano para velar por el cumplimiento de las ordenanzas municipales, así como las normas y medidas sanitarias para garantizar la seguridad del litoral fuengiroleño.

El dispositivo municipal se completa con 59 trabajadores del servicio de salvamento, entre socorristas y personal sanitario. Asimismo, a los 73 efectivos municipales hay que sumarles los 56 contratados por la Junta, que también han comenzado este lunes a prestar el servicio de vigilancia y control de las playas de la localidad.

Así, según ha precisado el Ayuntamiento de Fuengirola en un comunicado la seguridad de las playas estará esta temporada más reforzada que nunca, pues el dispositivo contará con un total de 115 trabajadores entre socorristas, vigilantes municipales y los aportados por la Junta de Andalucía.

Además, han apostado por las nuevas tecnologías que permitirán la aerovigilancia con drones en todo el litoral y una novedosa aplicación móvil que mide en tiempo real el aforo de las playas. Estas dos últimas novedades entrarán en funcionamiento en los próximos días.

«Fuengirola es una ciudad segura, que se ha preparado para la nueva situación que nos toca vivir y que presenta todos los requisitos para ofrecer a todos los turistas un destino de la máxima calidad y seguridad», ha manifestado la alcaldesa, Ana Mula, destacando que «estamos preparados para acoger a los turistas con los inmejorables estándares y niveles de calidad, como en años anteriores, pero ahora de una forma aún más segura».

También la regidora ha recordado que Fuengirola es el único municipio de la provincia de Málaga con banderas azules en el 100 por ciento de sus playas.

Unas distinciones que certifican la calidad de todo su litoral en aspectos como el medioambiental, servicios e instalaciones. La entidad que gestiona estos distintivos ha concedido banderas a las cuatro playas del término municipal: El Castillo, Fuengirola, Los Boliches-Las Gaviotas y Carvajal. Por tanto, este verano las banderas azules ondearán en los siete kilómetros de la costa fuengiroleña.

Servicios

Fuengirola cuenta con siete kilómetros de playa divididos en cuatro zonas. En ellas se distribuyen un total 78 parcelas de hamacas; 29 chiringuitos; 64 accesos peatonales a la playa, que cuentan con duchas, lavapiés y asientos de descaso; catorce aseos, ocho de ellos autolimpiables.

Cuatro parcelas de hamacas para personas con movilidad reducida –cada una de ellas cuenta con zonas de sombra y atención personalizada por parte del equipo de salvamento y socorrismo–. Zonas de embarcaciones de recreo y deportes acuáticos. También cuentan con cinco zonas de hidropedales y dos de paddle surf. Tres zonas de parques acuáticos flotantes. Además, en ellas se ofrece servicio de masaje y fisioterapia.

A lo largo del litoral se reparten también cinco módulos destinados al Servicio de Salvamento y Socorrismo, más uno de para la coordinación policial. El dispositivo cuenta con 47 socorristas. Servicio de aerovigilancia y apoyo al salvamento por drones. El servicio de vigilancia de playas está compuesto por una veintena de efectivos, más los aportados este verano por la Junta de Andalucía.

En cuanto a la limpieza y cribado diarios de arenales, el Ayuntamiento cuenta con tres máquinas cribadoras. También se ha instalado una zona adaptada a personas mayores al baño ubicada dentro del mar con asientos y barandillas; papeleras de recogida selectiva en todas las playas; así como varias zonas infantiles y de aparatos biosaludables.

Además, en los módulos de socorrismo instalados en cada playa hay ‘solmaforos’ que informan a los usuarios de las playas del que tipo de protección solar deben utilizar. Las playas también cuentan con sistema de megafonía para avisos a los usuarios de playas y una zona de ‘jumping’.