Los chiringuitos de Almería piden exenciones a la ocupación de playas

«Pienso que la solución no va a ser tirar los precios, porque nos llevaría a más ruina», asegura el presidente de la asociación de empresarios de playas de Almería

Los empresarios hosteleros de playa de Almería se han mostrado «preocupados» ante la temporada de verano que se presenta para los chiringuitos y hamacas a raíz de la crisis sanitaria derivada del coronavirus, de forma que ya prevén una reducción de las contrataciones que tradicionalmente se realizan desde Semana Santa a causa de la caída de la actividad, lo que por otra parte, les ha llevado a solicitar tanto al Gobierno como a la Junta de Andalucía rebajas y exenciones al canon por ocupación de playas.

En declaraciones a Europa Press, el presidente de la asociación de empresarios de playas de Almería (Aeplayasal), José Ramos, ha asegurado que por el momento «no hay perspectivas» claras para los cerca de cien chiringuitos fijos y discontinuos de la provincia, si bien creen que la posibilidad de abrir los establecimientos en junio daría la opción de «trabajar tres meses, lo que no sería malo del todo».

Ramos ha indicado, no obstante, que tendrá que evaluarse el comportamiento de los clientes, ya que entre un 30 y 40 por ciento suelen ser habituales mientras que hay un porcentaje importante de turismo extranjero cuya presencia esta temporada es una incógnita. De otro lado, ha recordado la relevancia del turismo nacional, cuyo impacto habrá que evaluar dado que habitualmente viaja a través de ofertas y cuenta con un poder adquisitivo «no muy alto».

«Pienso que la solución no va a ser tirar los precios, porque nos llevaría a más ruina», ha opinado Ramos, quien ha recordado que los gastos se acumulan para los hosteleros de playa si bien no han trascendido casos de empresarios que, por el momento, hayan optado por no abrir su negocio en cuanto sea posible. «Hay ganas y necesidad de trabajar porque la gran mayoría ya se había preparado para la Semana Santa», ha asegurado.

El presidente de Aeplayasal ha asegurado que las contrataciones para la temporada, cuya media suele estar entre 12 y 15 personas, «se pueden ver afectadas» en función de la afluencia de clientes y la extensión de la temporada, ya que los primeros contratos se realizaban en Semana Santa para asegurar el grueso del personal que, posteriormente, se veía reforzado con nuevas incorporaciones durante julio y agosto. Además, según han detallado, el gasto en personal ronda «el 40 por ciento», lo que lleva a los empresarios a plantearse el volumen de la plantilla.

Los empresarios de playa, a través de su federación, han dirigido un escrito al Ministerio para la Transición Ecológica para solicitar una rebaja o la exención excepcional del canon de ocupación de playas para este año toda vez que también se ha remitido una carta a la Dirección General de Medio Ambiente para solicitar que a los hamaqueros se cobre «un pequeño porcentaje o nada» ya que «se va a perder la mitad de la campaña».

«Una zona de hamacas de unos 300 metros puede suponer el pago de unos 2.000 euros», ha incidido Ramos, quien, en el caso de los chiringuitos, ha insistido en que el gasto por ocupación de la zona, según sus dimensiones, puede oscilar entre los 9.000 o 18.000 euros.

«Es un canon muy importante para lo poco que se trabaja», han insistido antes de recordar que la temporada de verano se concentra «en dos meses» como normal general en la provincia.