La fuerza con la que está golpeando la segunda ola en España no hace más que generar dudas e incertidumbre en una población que se siente muy desgastada con Coronavirus ya. Las ganas de volver a la normalidad se unen a la desesperación que producen las medidas restrictivas, por lo que España y el mundo se preguntan: ¿Cuándo podremos volver a la normalidad?

Pocas voces en el mundo se han atrevido a dar un pronóstico sobre ello, sin embargo, John Bell, profesor de la Universidad de Oxford, asesor del Gobierno británico y miembro del equipo para el desarrollo de la vacuna, se ha aventurado a vaticinar cuando el mundo entero podrá volver a una relativa normalidad.

En una entrevista para la radio de la BBC, Bell ha admitido que para la próxima primavera podríamos haber vuelto a la normalidad que tanto añoramos. «Sí, sí, sí. Probablemente soy el primero en decir eso, pero lo diré con cierta confianza», dijo el profesor de Oxford.

Como era de esperar, una afirmación de tal calibre alegró la mañana a la periodista que entrevistaba a Bell; Sarah Montague, que no pudo ocultar su alegría al escuchar el esperanzador pronóstico de este refutado científico.

La carrera por la vacuna, la cual la encabeza Pfizer, ha abierto este halo de esperanza en el mundo entero; que pese a estar viviendo la crudeza de esta segunda oleada, espera salir antes de lo previsto de esta pesadilla.

Un hilo de esperanza ante la pandemia confirmado por Ugur Sahin

Por si fuera poco, las palabras de Bell han sido confirmadas en cierta manera por Ugur Sahin; director ejecutivo de la empresa alemana BioNTech, una de las empresas productoras junto Pfizer de la vacuna ante el Covid-19.

Sahin, en una entrevista con ‘The Guardian’, se mostró muy optimista sobre los avances cosechados: «Si la pregunta es si podemos detener esta pandemia con esta vacuna, entonces mi respuesta es: sí, porque creo que incluso la protección solo contra infecciones sintomáticas tendrá un efecto dramático».

El director ejecutivo de BioNTech fija la vuelta «a la vida normal a mediados del próximo año»; aunque avisa de que antes de esta situación habrá «un invierno difícil», porque aunque se empiece a administrar dosis de la vacuna a principios de diciembre, «la situación no cambiará drásticamente», sino que «empeorará antes de mejorar».