Pillado actuando como falso vigilante de seguridad en Setenil. Agentes de las Policía Nacional, en el marco de una investigación contra el intrusismo profesional en el ámbito de la seguridad privada en la localidad gaditana de Setenil de las Bodegas, detienen a una persona que prestaba un servicio de vigilancia y protección con armas en una explotación agrícola. Y en la que de manera paralela el propietario establecía un servicio de seguridad ilegal. Era desempeñado por dos personas sin habilitación profesional como vigilantes y que además carecían de contrato de trabajo.

El detenido, como presunto autor de un delito contra la Administración Pública y tenencia ilícita de armas, es propuesto para sanción por infracción grave junto a otro ciudadano de nacionalidad alemana.

La Policía explica que en vigilancias previas se les vio realizar patrullas de manera rutinaria por el interior de la finca. Y a veces por el exterior de la misma en carriles adyacentes. Todo a bordo de un vehículo tipo «pickup» provisto de potentes focos; así como que puntualmente empleaban a unos perros de raza peligrosa de su propiedad para realizar sus funciones en la finca de Setenil.

Un alemán y un español

Los investigados en Setenil son un súbdito alemán de gran corpulencia que refería haber sido policía en su país de origen y un ciudadano español de 47 años. Este último en el momento de la actuación policial, al pensar que los agentes policiales eran personas que entraron a robar en la finca, coordinó al personal que vigilaba ilícitamente en la finca. Todo para detener a los que él suponía que robaban llegando incluso a indicar a los jóvenes que soltaran al perro de presa a los agentes.

A estos falsos vigilantes les intervienen, entre otros efectos, una pistola con tres cargadores y 82 cartuchos de 9 milímetros. Así como una pistola de simulada, una defensa eléctrica, un chaleco antibalas, dos chalecos tácticos, equipos de comunicaciones portátiles; dos navajas militares de grandes dimensiones, unos grilletes, unos prismáticos y varias linternas de gran potencia. Además, en la finca también había cuatro jóvenes que simultaneaban las tareas de riego en Setenil con las de vigilancia.

El detenido es investigado como presunto autor de un delito contra la Administración Pública previsto y penado en el artículo 441 del Código Penal; así como otro de tenencia ilícita de armas del artículo 563 por la posesión de una defensa eléctrica. Su tenencia y uso está terminantemente prohibida por el artículo 5 del vigente Reglamento de Armas. Por tal motivo se procedió a su detención, quedando en situación de libertad con cargos tras ser oído en declaración.

Sanción administrativa

Por su parte el súbdito alemán, que está en posesión de una licencia de armas tipo «f» (tiro deportivo) se enfrenta a una sanción administrativa. Todo ello por intrusismo conforme a la Ley 5/2014 de Seguridad Privada y a una multa de hasta 30.000 Euros.

Los infractores denunciados en Setenil se enfrentan a cuantiosas multas. En este sentido, la Policía Nacional recuerda que la prestación de servicios de seguridad por empresas no autorizadas y el desempeño de las funciones de vigilancia y protección por personal no habilitado se encuentra severamente castigado en la referida Ley de Seguridad Privada. Todo con multas oscilan entre los 30.001 y los 600.000 euros y pueden conllevar la inhabilitación para el ejercicio de su actividad mercantil.

En el caso de las personas físicas no habilitadas que los presten la cuantía de las sanciones por intrusismo van desde los 6.001 a los 30.000 euros. Asimismo, estas multas se pueden hacer extensivas a los usuarios de los servicios de las empresas no autorizadas y del personal no habilitado.