La Delegación General de Estudiantes de la Universidad de Granada (UGR) y las organizaciones Frente de Estudiantes y Estudiantes en Movimiento han convocado una manifestación para el próximo viernes en contra de la suspensión por dos semanas de las clases presenciales en la institución académica acordada este pasado martes por la Junta.

Según han informado los convocantes en una nota de prensa, la salida de la manifestación está prevista a las 12,00 horas desde la sede de la Junta en Granada en la céntrica calle Gran Vía de Colón.

Estas organizaciones señalan que «la comunidad universitaria fue conocedora, a través de los medios de comunicación, de la suspensión de las clases presenciales en la UGR durante dos semanas» y que, «en ningún momento, se llegó a contactar» con personal de investigación y administración o con el estudiantado «ni para la toma de decisiones ni para informar de esta nueva medida».

Critican que «no se ha aprobado ninguna restricción para con los establecimientos de ocio y restauración, donde, en muchas ocasiones, no se cumplen las medidas sanitarias apropiadas».

«Priorizan el beneficio económico a la calidad educativa»

Los representantes de los estudiantes de la UGR remarcan que «mediante esta decisión se hacen evidentes las prioridades del Gobierno autonómico» y del Ayuntamiento, que, según han añadido «priorizan el beneficio económico a la calidad educativa en la Universidad».

Más de la mitad de los estudiantes de la UGR son de fuera de la provincia. Éstos, junto a muchos otros de la provincia de Granada que también alquilan pisos en la capital, se han visto obligados a hacer contratos con una duración de diez meses «bajo las medidas ambiguas que había establecido la Universidad en caso de que se cortasen las clases presenciales«. Ahora los estudiantes denuncian que van a seguir «teniendo que pagar unos alquileres que no van a utilizar».

Estudiantes universitarios durante un examen

«Los pocos estudiantes que se quedarán en la ciudad», además, contarán, según estas organizaciones, con «los escasos recursos establecidos por la Universidad para que puedan seguir con la docencia online y la gran dificultad que se ha establecido en los requisitos para acceder a ellos».

Además, los representantes estudiantiles llevan pidiendo, según han recordado, desde el pasado marzo, «que se garantice la docencia online para suplir las carencias formativas derivadas de la supresión de las clases presenciales».

Sin embargo han informado de que en muchos grados impartidos en la UGR, esto no se cumple. Actualmente la institución académica, según han agregado, «no ha regulado la docencia online, por lo que los estudiantes están desamparados en cuanto a recibir clases y desde el Rectorado únicamente recomiendan que el profesorado imparta clases, siendo en muchos casos desatendida esta recomendación por parte de los profesores».

La Universidad de Granada «acatará» las instrucciones de la Junta

La rectora de la Universidad de Granada (UGR), Pilar Aranda, ha trasladado este miércoles la «máxima lealtad y cooperación» de esta institución, que según ha recalcado, acatará todas las instrucciones que vengan de la Junta de Andalucía para intentar frenar la pandemia, si bien ha insistido en que en la actualidad no hay «confinada» ninguna clase ni se ha tenido que pasar ningún grupo a la docencia virtual por contagios en las aulas.

Aranda se ha pronunciado de este modo a preguntas de los periodistas tras participar en la Junta Local de Seguridad celebrada este miércoles en el Ayuntamiento de Granada, donde se ha puesto de manifiesto que la población de entre 18 y 35 años acumulan el 80 por ciento de los nuevos contagios y se han analizado las medidas extraordinarias activadas por la Junta de Andalucía en el ámbito universitario.

La rectora de la UGR ha explicado que están a la espera de que se publique en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) la resolución por la que a partir de este jueves se suspenden las clases presenciales durante las dos próximas semanas para conocer el alcance de la medida y ha abogado por trabajar desde la lealtad y la coordinación institucional.

Fuentes de la institución docente han precisado a los medios, ante la posibilidad de que llegue el jueves y la resolución no esté publicada, que se «mantendrá el plan de docencia actual en tanto no se dicte una resolución en contra». La institución opera hasta la fecha con un sistema semipresencial con aforos limitados en sus distintos centros y servicios adaptados a la particularidad de caso.

«Pico de contagios muy importante en Granada y había que frenarlo»

En su declaración ante los medios la rectora ha vuelto a recordar que la universidad granadina no tiene cerrada ningún aula ni ha tenido que pasar ningún grupo a la docencia virtual.

Por su parte, el delegado del Gobierno andaluz en Granada, Pablo García, ha insistido en que Granada está «en un pico de contagios muy importante y había que frenarlo», pero matizando que «la Universidad de Granada no se cierra» sino que se ha «pedido que se pase a virtual», mientras que los colegios mayores deben cerrar a las diez de la noche con el objetivo de limitar la movilidad de los estudiantes.

Ha recordado que en los últimos días se han detectado 150 contagios en siete residencias universitarias y afirma que la franja poblacional de entre 18 y 35 años supone ya el 80 por ciento de los nuevos contagios, por lo que ha hecho un llamamiento a los jóvenes para que tomen las medidas de prevención estipuladas por las autoridades sanitarias, como el uso de mascarillas y el distanciamiento social.

«Tenemos más de 200 personas en hospitales y en UCI 25 personas, esto no va contra la universidad, la Junta no quiere cerrarla, somos sus máximos aliados, pero tenemos que tomar medidas para frenar la situación y que los jóvenes tomen conciencia de que esto tiene que parar (…) si la tasa sigue creciendo habrá que tomar medidas de mayor calado», ha reiterado Pablo García, advirtiendo de que Granada, por su «cultura, economía e imagen», no podría «soportar un cierre».

Luis Salvador pide una «mayor colaboración» entre instituciones

El alcalde de Granada, Luis Salvador, ha destacado por su parte la importancia de trabajar con la «mayor colaboración» entre instituciones y ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad en tanto que la ciudad no se ha cerrado, pues se tiene «focalizado gran parte de lo que es el problema».

Luis Salvador Granada
Luis Salvador, alcalde de Granada

Salvador ha incidido en que «no se trata de criminalizar a nadie», pues «el único enemigo que hay es el virus» pero se debe trabajar desde la unidad para frenarlo. Ha pedido así sensatez y sentido común a los ciudadanos para reducir el ritmo de contagios y ha explicado que todas las instituciones trabajarán coordinadas, cada una en sus competencias y capacidades, para lograr este objetivo.

La subdelegada del Gobierno en Granada, Inmaculada López Calahorro, ha destacado por su parte la «colaboración constante» de la Policía Nacional con la Local en las intervenciones vinculadas a aglomeraciones de jóvenes y botellones, al tiempo que ha hecho hincapié en la «buena sintonía» con la que trabajan ambos cuerpos.

PP-A niega un «ataque» a la UGR 

El PP-A ha defendido este miércoles que las decisiones adoptadas por la Junta respecto a la Universidad de Granada (UGR) no supone un «ataque» a la institución sino «proteger» a la comunidad educativa al hilo del repunte de casos de Covid-19 que se ha detectado en la ciudad, al tiempo que ha reclamado que se abandone el «chiste fácil» que, a su juicio, supone comparar las aulas con los bares, algo que también ve «populista».

En rueda de prensa, el portavoz parlamentario del PP-A, José Antonio Nieto, ha lamentado las «barbaridades» expresadas tanto por la rectora de la UGR, Pilar Aranda, como por los partidos de la oposición de la izquierda, frente a las medidas anunciadas este pasado martes por el Consejo de Gobierno.

Nieto, que ha pedido diálogo y unidad en torno a las medidas «de protección y de prevención» en la lucha contra el Covid que aprueba la Junta, ha achacado las referidas críticas a que «se han dejado llevar más por su ideología que por su responsabilidad en la defensa del funcionamiento de la Universidad».

Medidas de prevención para cuidar de la salud de los alumnos

Así, ha apuntado que universidades como la Politécnica de Valencia o las catalanas, con tasas inferiores de contagio a la detectada en Granada, han acordado dar clases telemáticas, «y no he oído a nadie de ninguna universidad decir que eso es un ataque a la universidad porque no lo es, son medidas de prevención para cuidar de la salud de los alumnos, del personal de administración y de los profesores».

Nieto ha dado por sentado que la universidad, tras haber impartido durante casi cinco meses clases por vía telemática, tras el verano y tras invertir casi dos millones de euros, «habrá mejorado su capacidad para ofrecer clase telemáticas a sus alumnos», de manera que insiste en que «nadie está atacando a la UGR, como nadie pone en cuestión que haya actuado correctamente ya que no se culpabiliza a esta institución de ninguna circunstancia».

El PP-A ha censurado la «irresponsabilidad» de la rectora y de los partidos de la oposición, y les ha pedido que abandonen el «chiste fácil del aula y los bares» para exigir que «deje de ponerse el dedo siempre en la hostelería y en los pequeños autónomos, que lo están pasando fatal».

«La universidad de Granada sí puede impartir sus clases, los alumnos se pueden seguir formando»

Ha defendido que cuando se cierra un bar se para toda su actividad económica porque «no pueden realizar su trabajo de manera telemática» en cambio, al adoptar esta decisión en las aulas, «la UGR sí puede impartir sus clases, los alumnos se pueden seguir formando y todo el personal puede seguir percibiendo sus sueldos».

Universidad de Granada
Universidad de Granada

«No hagamos más chistes fáciles con lo bares y no sigamos utilizando ese populismo que no lleva a ningún sitio», ha apostillado para rechazar que se acuse «de forma poco responsable a otros sectores que lo están pasando mal y que no tienen ninguna culpa de lo que está ocurriendo».

Además, Nieto ha explicado que la Junta ha abierto este miércoles un diálogo con la Universidad de Granada para abordar las medidas concretas que se tienen que desarrollar, «con absoluta lealtad y desde el diálogo permanente».

El portavoz del PP-A ha asegurado que ninguna de las medidas que acuerda la Junta son «agradables» pero sí necesarias por la situación y la evolución de los contagios que se está produciendo en Granada. Ha precisado que, a tenor de los datos, se detectan más contagios entre la población de 15 y 30 años, antes de lamentar que la oposición critique las medidas con «frivolidad» pero «no aporta ninguna alternativa» porque, según ha agregado, en las aulas se da una situación «en la que el riesgo se multiplica y mucho».

Según quién adopte la medida

Y en concreto, a la rectora de la UGR ha afeado que ahora critique que los bares estén abiertos pero no lo hiciera cuando en junio «la desescalada que adoptó el Gobierno de Pedro Sánchez, permitía su apertura hasta las 2,00 horas».

«Entonces la UGR celebró hasta sus exámenes de manera telemática, entonces sí valía y ahora no vale», ha apuntado para preguntar «qué cambio ha habido para que lo que sirvió de marzo a junio, con una incidencia mucho menor que la que hay ahora en esa franja de edad, hoy se considere un ataque».

«Creo que no hay más diferencia que el color político del gobierno que toma la medida, en un caso fue el Gobierno de Pedro Sánchez y en este caso el Gobierno de Juanma Moreno», ha lamentado José Antonio Nieto, que ha insistido en que «nadie está culpando a la UGR del incremento de contagios».