¿Influyen los genes en el impacto del Coronavirus en el ser humano? ¿Por qué hay gente que se reinfecta y otra que nunca tiene el virus? Es uno de los rompecabezas de la pandemia: la mayoría de las personas infectadas por el Coronavirus nunca se sienten enfermas, son asintomáticos aunque contagiadores. La conclusión es que el ADN puede determinar si eres leve o irás a la UCI.

Mientras que otras desarrollan síntomas graves o incluso terminan en una unidad de cuidados intensivos aferrándose a la vida. La edad y las condiciones preexistentes, como la obesidad, explican gran parte de la disparidad del impacto del Coronavirus. Pero los genetistas se han fijado un objetivo: saber si el ADN de una persona también explica por qué algunos se ven afectados por el Coronavirus, y han descubierto pistas.

Un grupo del Reino Unido que estudia a más de 2.200 pacientes con Coronavirus ha identificado variantes genéticas comunes, ADN, que están relacionadas con los casos más graves de la enfermedad. Y que apuntan a medicamentos existentes que podrían reutilizarse para ayudar, explica la epidemióloga genética Priya Duggal de la Universidad Johns Hopkins en Science.

Kenneth Baillie de la Universidad de Edimburgo, médico de la UCI y genetista, también participa en estos estudios para encontrar genes que influyan en la enfermedad. Los genetistas escanean el ADN de un gran número de personas en busca de millones de secuencias de marcadores, buscando asociaciones entre marcadores específicos y casos de la enfermedad.

Estudio vinculados a la insuficiencia respiratoria

En junio, un estudio del New England Journal of Medicine ( NEJM ) encontró dos hallazgos vinculados a la insuficiencia respiratoria en 1.600 pacientes de Coronavirus italianos y españoles: un marcador dentro de la ABO gen, que determina de una persona el tipo de sangre y un tramo del cromosoma 3 que contiene media docena de genes. El nuevo estudio confirmó la participación de la región del cromosoma 3 en la enfermedad.

Las formas más graves del Coronavirus y que acaban en la UCI se asocian a variantes genéticas en los cromosomas 3 y 9. En el cromosoma 3 se localizan genes que codifican algunas proteínas implicadas en la adhesión del coronavirus a las células del epitelio alveolar, mientras que el cromosoma 9 está localizado el gen que determina el grupo sanguíneo del sistema ABO.

Al respecto, los investigadores han observado que existe una asociación significativa entre grupo sanguíneo A y un peor pronóstico del Coronavirus; mientras que en los pacientes del grupo 0 el riesgo está disminuido”, detalla el Doctor David Jiménez del Servicio de Neumología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid y miembro de SEPAR. En este estudio también han participado las doctoras Rosa María Nieto y Aurora Solier, neumólogas del Hospital Ramón y Cajal e igualmente
miembros de SEPAR.

La genética condiciona la gravedad

“El mensaje más importante que se desprende de este estudio es que la genética condiciona, al menos parcialmente, la gravedad de la Coronavirus. Esto permite abrir vías de investigación para el desarrollo de nuevos fármacos específicos para el tratamiento de los pacientes”. Indica que se han identificado variantes genéticas en el cromosoma 3 que pueden favorecer la entrada del virus a través de su adhesión a la proteína ACE2 de la superficie celular. Estos hallazgos pueden ser cruciales para iniciar el desarrollo de moléculas o nuevos fármacos que puedan impedir la adhesión del coronavirus a la célula a través de esta proteína» explicaba el doctor al presentar sus hallazgos.

Más datos. Una variante del gen IFNAR2, que codifica un receptor celular para el interferón. Todo un poderoso mensajero molecular que reúne las defensas inmunológicas cuando un virus invade una célula, ha sido encontrado en uno de cada cuatro europeos. Este hecho aumenta la gravedad del Coronavirus grave en un 30% y la posibilidad de acabar en la UCI. Hay mutaciones raras provocadas por el coronavirus que  desactivan el IFNAR2. Y otros siete genes de interferón y que pueden provocar el 4% de los casos más graves. Ambos estudios generan esperanzas de ensayos en curso de interferones como tratamiento de Coronavirus.