Detectan el pago fraudulento de pensiones a más de 1.000 fallecidos

El Tribunal de Cuentas descubre un sumidero de negligencias administrativas

Para echarse las manos a la cabeza. Sorpresa tras sorpresa en este sentido. El Tribunal de Cuentas ha descubierto de nuevo un escandaloso sumidero de negligencias -de negligencias administrativas- por el que -para sorpresa de propios y extraños- se va el dinero público.

De nuevo un caso de semejante envergadura. Y es que el órgano fiscalizador -inflexible en su cometido- ha detectado cómo entre 2015 y 2016 el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso) abonó sus pensiones no contributivas a 1.096 personas ya fallecidas. No a 4 ó 5 ó 10 personas, no…

Hablamos de 1.096 personas. Es decir, por ofrecer una cifra exacta, un valor de 11.086.526 euros. Cantidad de la que tan solo pudo recuperar el 25%. Es decir, 2,1 millones de euros. Se trata de una de las sorprendentes conclusiones del informe que acaba de terminar el Tribunal de Cuentas sobre la gestión del Imserso de estas prestaciones entre 2015 y 2016.

Las pensiones no contributivas son las que reciben los mayores de 65 años y personas discapacitadas que no han cotizado lo suficiente, o no han cotizado, durante sus años laborales, para tener una prestación contributiva de la Seguridad Social.

Naturalmente tienen que carecer de ingresos o ser estos muy bajos. En estos momentos, el número de beneficiarios es de 451.229. De estas personas, 265.557 son pensiones de jubilación, y 194.672, son de invalidez. El importe previsto para este año es de 2.600 millones de euros. Su abono sale de los impuestos y no de las cotizaciones sociales.