Atenuantes y Agravantes: cómo se aplican

Explicamos el artículo 66 CP

Cuando observamos un delito en el Código Penal o en las leyes penales especiales, debemos entender que la pena que se incluye en el mismo se da para la situación en la que no existen atenuantes ni agravantes.

Así, los artículos 21 a 23 incluyen diversas cuestiones que modifican la responsabilidad penal, encontrando en el 21 las circunstancias atenuantes, en el 22 las circunstancias agravantes y en el artículo 23 la llamada circunstancia mixta de parentesco.

Los artículos 65 y siguientes del Código Penal exponen cómo se aplican al caso. En concreto, y con respecto a los delitos dolosos, los jueces observarán según el artículo 66.1 distintas reglas:

1. – Una atenuante, pena en mitad inferior.
2. – Dos o más atenuantes (o una/varias muy cualificadas), sin agravantes, pena inferior en uno o dos grados.
3. – Una o dos agravantes, mitad superior.
4. – Dos o más agravantes, sin atenuantes, podrán imponer superior en grado (en la mitad inferior).
5. – Reincidencia: superior en grado.
6. – Sin ningún tipo: aplicación según estimen adecuada.
7. – Ambas: valorar e individualizar.
8. – Cuando se aplique pena inferior en grado, se podrá hacerlo en toda su extensión.

Estas normas no funcionan con los delitos leves ni los delitos imprudentes, con respecto a los cuales los tribunales tienen total discrecionalidad (66.2 CP). Todas estas circunstancias se tendrán en cuenta después de aplicar las atenuantes y agravantes específicas de cada tipo penal concreto.