Una cordobesa en los fogones de la octava edición de ‘MasterChef’

La cordobesa se convierte en la única andaluza que se ha colado en esta nueva edición de ‘MasterChef’

Los fogones de ‘MasterChef’ se abrieron por octava vez, en una competición en la que 50 personas se jugaban el tan ansiado delantal blanco, que les daría el pase a ser concursantes de pleno derecho de esta octava edición del programa.

Una de las primeras participantes en conseguir ese delantal blanco fue la cordobesa Saray Carrillo, quien se presentó como “educadora social, gitana, transexual y una cocinera de muerte” ante el jurado, compuesto por Samantha Vallejo-Nágera, Pepe Rodríguez y Jordi Cruz.

La cordobesa, que conquistó al jurado con su plato ‘Gipsy Meat’, se convierte en la única andaluza que se ha colado en esta nueva edición de ‘MasterChef’.

La educadora relató las dificultades a las que se ha tenido que enfrentar por su condición de transexual, ya que había gente que no lo entendía. «Es un tema que no quiero tocar mucho porque me sigue haciendo daño. No soy gay, soy una mujer», explicó.

El jurado quiso conocer a su madre, quien estuvo a su lado en el momento de la importante decisión. “Soy su madre, la he parido y la quiero como ella es. Me da igual lo que piense la gente”, manifestaba la madre de la participante.

A modo de cánticos y bailes, la cordobesa celebraba su puesto como concursante con el delantal blanco que Jordi Cruz le entregó.

Saray se enfrentará en esta edición a 16 concursantes, en la que lucharán por 100.000 euros, la oportunidad de publicar su propio libro de recetas y cursar el máster de Cocina Técnica, Producto y Creatividad en la Facultad de Ciencias Gastronómicas Basque Culinary Center.

Al parecer, la educadora no es la primera vez que aparece en un concurso televisivo. Hace unos años apareció como Jesús Carrillo en ‘Casados a primera vista’, un programa de Antena 3.