Un policía de Málaga y su mujer gestionan la recogida de material sanitario

Ambos cuentan con la colaboración solidaria de la ciudadanía 

El policía local de Málaga José Luis Carrasco y su esposa, Amara Cebrero, comenzaron hace once días, el pasado 3 de abril, a gestionar en Málaga la recogida de máscaras de snorkel con el fin de adaptarlas para uso médico, tras conocer la iniciativa de un empresario.

Con la autorización de la Jefatura de la Policía Local de Málaga, Carrasco comenzó a encargarse de la recogida de máscaras en las sedes de las distintas jefaturas y grupos del cuerpo policial, de modo que no solo policías, sino cualquier otra persona que de forma altruista quiera donar puede hacerlo en las dependencias policiales de cualquier distrito desde entonces, y aún a día de hoy, habiéndose recogido hasta el momento 65.

Asimismo, contactaron con la central de compras provincial del Servicio Andaluz de Salud (SAS) para que diesen su conformidad en cuanto a la utilidad sanitaria de las máscaras y se encargasen de la distribución de las mismas en aquellas centros en los que fuesen más necesarias, según han informado desde la Policía Local en un comunicado.

Allí, el agente supo que, además de máscaras, se necesitaban de forma urgente batas para los sanitarios de los hospitales de la provincia, de las que estaban desabastecidos.

Junto a su compañera Paqui Pérez, que al igual que Carrasco presta servicio en el Grupo de Investigación de Accidentes y Atestados (GIAA) de la Policía Local de Málaga, empezaron a hacer gestiones y lograron a través de la donación de compañeros del citado cuerpo, familiares y amigos, la cantidad de 2.266 euros en dos días, que utilizaron para la compra del material necesario para la elaboración de las batas, concretamente bobinas de tela de polipropileno, elástico y velcro.

Avalancha de solidaridad

Además, para la confección de las batas se está contando con la ayuda de varias costureras y del propietario de un taller de uniformes que cuenta con máquinas cortadoras textiles industriales, colaborando todos ellos de manera altruista con su esfuerzo desinteresado.

Según han destacado, «sin ellos este proyecto no estaría siendo posible». Igualmente, en la compra y transporte de materiales también ha colaborado Rosa Soler, compañera de la Policía Local de Málaga ya jubilada, y su marido, taxista de la ciudad.

Del total del dinero recogido hubo una cantidad sobrante de 337 euros que están siendo aprovechados para comprar alimentos, concretamente pan, que se están haciendo llegar al dueño de un restaurante que se está prestando a hacer bocadillos para los más necesitados.

Ya se hizo una primera adquisición que fue entregada el pasado sábado día 11 de abril, siendo todo ello gestionado por otro policía local de Málaga, en este caso el oficial Rafael Carbonero, que actualmente presta servicio en el Grupo Operativo de Apoyo (GOA).

El pasado sábado 11 de abril se hizo entrega de la primera remesa de batas confeccionadas, concretamente unas 100, y este martes han sido entregadas otras 200 batas, esperando que entre este miércoles y el jueves se entreguen unas 350 más.

Se calcula que se podrán realizar en total unas 1.300 batas aproximadamente, aprovechándose igualmente los cortes desechados de las mismas para la confección de unas 250 mascarillas, que, en este caso, van a ser entregadas para uso de los propios agentes de la Policía Local de Málaga.