Piden a una mujer que abandone su casa por trabajar en un supermercado

Miriam, una trabajadora de supermercado, ha denunciado en redes sociales el trato recibido por su comunidad de vecinos, los cuales piden que se marche de su hogar

Son más los vecinos agradecidos que todas las tardes, a las 20:00 salen a sus ventanas o terrazas a aplaudir a todas las personas que nos hacen más fácil la vida en este momento de confinamiento por el coronavirus.

Pero como en todo, hay algunas que por temor o por otros motivos dejan mensajes que, como mínimo, pueden ser calificados de insolidarios.

Miriam, desde Cartagena, cuenta que, hace unos días, su hijo, de diez años, se encontró con una nota, sin firmar. En ella, sus vecinos le piden que se marche de su casa por trabajar en un supermercado, ya que no quieren «más riesgos».

Según su relato, ella mismo les ha contestado con otra nota en la que, entre otras cosas, les pide  más «empatía», en vez de «tanto aplauso a las 20h».

Carta redactada por Miriam a sus vecinos

Dice que es la primera interesada en mantener las medidas de higiene y que no les da un beso a sus hijos hasta que no se ha desinfectado. Por cierto, añade que su hijo lloró al leer la nota porque pensó que los iban a echar.

Más casos de vecinos insolidarios

Un vecino de Ciudad Real se ha encontrado en la puerta de su piso un escrito anónimo, diciéndole que se vaya a otro sitio mientras «esto dure».

El destinatario de este mensaje es un médico del hospital La Mancha Centro. En él, le piden que se vaya al Barataria, uno de los hoteles habilitados en esta localidad para el personal sanitario.

Esta falta de solidaridad la encontramos también en otros lugares del planeta. Por ejemplo, de Argentina, nos llegan dos notas. La primera estaba pegada en el espejo del ascensor. La víctima es Rodrigo, director de Emergencias de Cruz Roja.

En la segunda nota, también dirigida a un médico, el tono es aún más inquisitivo; incluye el insulto. Fernando lloró de impotencia, luego colgó el mensaje en las redes y más tarde hizo una denuncia por discriminación.

La mayoría de la vecindad muestra, en este tiempo de temor e incertidumbre, su lado más solidario y generoso.

Como generosa es también la respuesta de miles de personas en las redes sociales ante estos «escraches» que muy pocas llegan a comprender.