La UCI del Puerta del Mar no baja la guardia

En la Unidad de Cuidados Intensivos aún no se nota la desaceleración de los contagios, pero sienten que los efectos del confinamiento pronto podrán verse en la recuperación de los pacientes ingresados más graves

Cádiz no ha sentido la presión como en otras regiones, pero no por eso los hospitales de la provincia no están preparados. Es más, el virus ha podido dar una tregua para una mayor planificación.

En la Unidad de Cuidados Intensivos del Puerta del Mar, de hecho, hay preparada una segunda fase de ampliación. Se tardaría al menos un día, pero podría abarcarse un posible pico de ingresos, viniera de donde viniera.

Pero por ahora, los profesionales miran más bien al posible aplanamiento de la curva. Aunque en la UCI no se ha advertido, ya que sus pacientes se encuentran en una media de 3 semanas de estancia. El sentimiento de alivio es evidente, aunque no es una relajación.

Aún se encuentran pacientes en las dos unidades preparadas para esta patología. Camas que se encuentran totalmente aisladas: su entrada y su salida –tanto de pacientes como de sanitarios– están diferenciadas.

Desde la Unidad señalan que efectivamente la UCI es una agresión a nuestro cuerpo, más allá de la propia enfermedad. Algo que no es nuevo de este virus. La adaptación a cada uno de los pacientes es clave en su futura recuperación. La enfermedad es nueva, pero no los perfiles de actuación, ni lo dilemas.

Una situación inédita que está haciendo aprender a marchas forzadas a los profesionales, pero que aseguran están recogiendo experiencias muy valiosas.

A la espera de más altas en el Puerta del Mar, que se espera no tarden, el equipo de la UCI sigue trabajando para dar la mejor respuesta a los aún ingresados, pero aseguran que en esta lucha no se estaría avanzando si no fuera por el sacrificio de todos, quedándonos en casa.