Rafael Camino: “El apellido Camino abre puertas”

Entrevistamos al novillero jerezano Rafael Camino, que va a debutar concaballos

El jerezano Rafael Camino está en capilla. Ha llegado para él un gran momento. El 18 de marzo hará su debut de novillero con caballos en la mejicana Plaza Alberto Balderas de Jiquilpan, o Ciudad de las Jacarandas, disputando además el Trofeo Lázaro Cárdenas, nombrado así en honor del que fuera presidente mejicano nacido en esta ciudad del estado de Michoacán. En festejo organizado por Casa Toreros, compartirá cartel con Lorenzo Garza Gaona, descendiente de dos dinastías. Nuestro novillero también es de dinastía. Lo entrevistamos para elMira.es mientras hace un poco de toreo de salón, actividad que practica a diario como parte de su preparación.

Rafael Camino con su hermano

¿Es un paso importante?

Sí. Sé que cuando va pasando el tiempo los toreros le van dando importancia a esa fecha del debut con caballos. Con erales es como un juego. Ahora se da un paso más en tu carrera y es como volver a empezar. Te exigen más y el animal hace más daño.

Es un momento para recordar. ¿Cuáles son tus orígenes?

Mi bisabuelo era Rafaelillo de Camas, que fue novillero con caballos. Era el padre de mi tío abuelo, el maestro Paco Camino; sé que era muy exigente con él. Mi tío abuelo Joaquín toreaba muy bien pero no lo veía claro y su hermano Paco le pidió que se incorporara a su cuadrilla; lo mató un toro en Barcelona y la familia lo pasó muy mal. Mi abuelo no llegó a torear pero fue el mozo de espadas de Paco Camino. Luego están mi padre, Rafael Camino, mi tío Rafi y su hermano Francisco, que fue novillero con caballos. Lo llevo en la sangre.

¿Tu padre se ha relacionado con tu tío abuelo?

Se han relacionado mucho. En los festivales donde toreaban las figuras, Paco metía a mi padre. Tomó la alternativa en Toledo en 1986 con Ortega Cano y Espartaco ante toros de Joaquín Buendía. La confirmación se la dio al año siguiente Ruiz Miguel, con Morenito de Maracay, ante toros de Puerto de San Lorenzo. Esos años toreó 20 o 30 corridas de toros pero luego bajaron los honorarios. A los tres o cuatro años decidió meterse a banderillero y estuvo con Rafi Camino, con Martín Pareja Obregón y cinco años con el maestro Curro Romero; cuando se retiró éste se retiró él. Decía que ya no iba a vivir lo que había vivido con Curro.

¿Qué relación tenías tú con el mundo del toro?

Mi madre es de Jerez de la Frontera y yo nací en Jerez. Mi padre, cuando se retiró, se metió a empresario taurino y se unió con González de Caldas; llevaba tanto plazas portátiles como fijas y apoderaba a uno de Valencia. Me llevaba con él, montaba a caballo e íbamos a elegir las corridas. Ayudaba a echar de comer a las vacas y conservo fotos de aquello. La primera vez que me puse ante una becerrita fue con cuatro añitos y me pegó una voltereta; me harté de llorar y se me apagó un poquito la afición, porque además mi padre dejó las empresas. Con diez años me puse otra vez delante de una becerra, en un bautizo en la finca de Juan Pedro Galán, no estuve mal aunque no había entrenado ni nada. Le dije a mi padre que me gustaba y me metí en la escuela de Jerez, donde sólo estuve unos meses y me atendía el Cámara. No estaba muy concienciado y lo dejé.

Rafael Camino se prepara

¿Cómo empezó tu trayectoria en serio?

A los quince años, otra vez, le dije a mi padre que quería ser torero. Él me habló de la dureza del toreo pero me dijo que era lo más bonito. Me escribió una carta con consejos para que la conservara. Prometió que me iba a apoyar al cien por cien. Me apunté a la escuela de Jerez y me puse a punto a base de sacrificio.

Estaba con los profesores Antonio Lozano y Sandra Moscoso y con Pepe Márquez, preparador físico. Eugenio Cobo estaba con los pequeños, porque El Cámara ya se había retirado. Compañeros míos fueron Antonio Moscoso Juan Manuel Caro, Cristóbal Reyes e Ignacio Candelas Aprendí todo, mis primeros muletazos, cómo coger el capote el capote y la muleta. Cobos nos había introducido con el poner las manos y doblar el capote; decía; “si no sabes doblar un capote no entrenas”. Con Lozano atendía más a la técnica. Iba a los tentaderos en el campo.

¿Qué pasó en el año 2016?

En 2016 hice mi presentación de corto con dieciséis años, en un festival de Campofrío al que me llamaron fuera de la escuela, sustituyendo al maestro Manili. Alterné con Gómez del Pilar, Oliva Soto, Salvador Cortés, Álvaro Sanlúcar y otro novillero. Estaba muy nervioso pero fue un día muy bonito y es uno de los mejores recuerdos que tengo. Me soltaron un eral de Osborne, extraordinario; le tenía cortado el rabo pero metí siete pinchazos y di una vuelta al ruedo.

Después toreé dos becerradas, una en Montesclaros y otra en Nuño Gómez, y corté dos orejas en cada sitio; las primeras, las de Montesclaros, las tengo guardadas. Mi primera actuación con la escuela fue en un certamen de Canal Plus, en Guadalix, donde me salió un novillo que estaba toreado pero menos mal que lo maté a la primera. En Jerez, participé en la clase magistral de Juan Pedro Galán, con ganado de su hierro, y corté un rabo; fue el 12 de octubre. Una semana después debuté de luces, en Trevelez (Granada), con ganado de Carlos Núñez; no iba con la escuela y obtuve mis dos primeras orejas de luces.

Rafael Camino torea de salón

Llegó el 2017.

En 2017 me pasé a la escuela “La Gallosina” de El Puerto. Entrenaba con el maestro José Luis Galloso y Berciano, dos días a la semana. Compartía clases con Andrés Marcillo, Cristóbal Reyes, Víctor Barroso y Gonzalo Capdevila. Participé en el certamen andaluz de becerradas, en Sanlúcar de Barrameda, cortando una oreja. Fui por libre a Mijas, a Olvera, donde corté otra oreja, y a San José del Valle, en un festival con Miguel Abellán donde también corté una oreja. Participé en la competición provincial de escuelas, en Los Barrios, y corté dos orejas; era ya con erales.

¿Cómo fue 2018?

En 2018 fui a Perú con Oliva Soto y estuve un mes haciendo campo, toreando más de cien vacas. Aprendí que allí hay una afición tremenda y uno se puede abrir camino. Cuando volví superé la prueba de vacas de Canal Sur en lo de Conde de la Maza y toreé, otra vez, en Sanlúcar cortando una oreja. En El Puerto de Santa María toreé en una novillada preparada por el maestro Galloso y di una vuelta al ruedo. En Alcalá de Río actué pero estaba malo de hacía días y, sin embargo, corté una oreja y quedé triunfador de la tarde. En Cazalla me anuncié con el rejoneador Pablo Domecq y Manolo Vázquez, que se presentaba en público, ante novillos de José Luis Pereda, que salieron con calidad. Los entendí bien y corté tres orejas y corté un rabo; salimos a hombros los tres.

Rafael Camino en Cazalla

En Deza corté dos orejas y un rabo a un novillo de Santafé de Martón. En Casatejada participé en un festival mano a mano con Jesulín de Ubrique y un rejoneador por delante; los dos estuvimos vibrantes y corté cuatro orejas y un rabo porque no quería volver andando para Jerez. En Sepúlveda estuve bien. Participé en la competición provincial, en El Bosque con ganado de El Torero, pero recibí una voltereta entrando a matar y quedé conmocionado; me llevaron al hospital de Jerez, me hicieron un tac y estuve una noche observación pero no fue nada.

¿Resumimos la temporada pasada?

En 2019 mi padre me dijo que ya era el momento definitivo para romper, o dar el paso o quitarme. Fui a Colombia un mes y en el campo toreé veinticuatro vacas y maté diez toros de la ganadería de Santa Bárbara, que es de mi tío por parte de mi madre, hermano de mi abuela. Vuelto a España, en la ganadería de Los Millares superé las pruebas de vacas y participé en Sanlúcar en novillada transmitida por Canal Sur. En abril fui a Alcalá de los Gazules y corté dos orejas; en julio toreé en El Boalo y corté dos orejas a un novillo santacolomeño de Fernando Guzmán.

El 18 de julio hice la presentación en Sevilla; fue uno de los momentos más felices de mi vida y cuando vi ese pedazo de plaza de toros sólo pensaba en estar bien. Recordarlo me pone los vellos de punta. Le había dicho en el hotel a mi padre que el traje, nuevo, no me lo iba a poner para pasearlo sino para reventarlo. Hacer el paseíllo era como estar en una nube, era lo más grande. En el primero estuve bien y fue uno de los días que más completo he estado; lo di todo y no me quedé nada adentro. La petición fue mayoritaria pero el presidente me negó la oreja y di la vuelta al ruedo. Luego me llamaron mucho y me ofrecieron debutar con caballos.

Ya fuimos a sitios donde soltaban novilladas fuertes. En Maella lidié ganado de Adelaida Rodríguez. En un certamen de Cogolludo corté dos orejas y me proclamaron triunfador. En Sepúlveda repetí. Toreé en Utrera, con la escuela, y corté dos orejas a un novillo de Espartaco. Repetí en Deza y corté dos orejas. Fui a un festival de Saldaña, donde me dieron otras dos orejas. En El Real de San Vicente (Toledo), en una plaza encantadora, el ganado de Piedra Escrita salió extraordinario y me traje cuatro orejas y dos rabos. En Humanes, al día siguiente, corté dos orejas. En Carranza (Bilbao) me enfrenté a ganado de Santafé pero pinché y sólo corté una oreja. Luego ya tocaba preparación en el campo. Este año no me presenté a la competición provincial.

Has dicho en algún momento que no querías volver andando a Jerez. ¿Por tu padre?

Mi padre es exigente y le agradezco que me corrija los fallos. Su abuelo también era exigente con Paco Camino. Éste toreó en El Puerto y cortó cuatro orejas. En el hotel lo rodearon los típicos palmeros pero llegó el padre y le dijo que no le había gustado porque los toros eran para dos rabos. Al momento el torero echó de la habitación a todos los palmeros.

¿Cómo surgió ahora la oportunidad de debutar con caballos?        

Esta oportunidad cuajó a partir de mi actuación en Sevilla. Me llamaron hace tiempo. El apellido Camino abre puertas. Ahora ya decidimos dar el paso ese que tenemos que dar.

Rafael Camino y Marciano Breña

Terminamos. ¿Cómo ves la situación de los novilleros en España?

Hay menos novilladas y ponen el precio muy alto. Si ponemos todos algo de nuestra parte esto puede cambiar. El sistema está difícil y hay que jugársela cada tarde. En Francia te dan caché y te tratan muy bien; eso es un ejemplo para España. En Méjico hay mucho ambiente de novilladas, y también de corridas de toros. Por mi parte, lo único que quiero decir es que quiero volver a Sevilla.

Nos despedimos deseando toda la suerte del mundo a Rafael Camino en esta nueva etapa que ahora aborda.