Reconciliación inesperada: ¡Christofer y Fani siguen juntos!

‘La isla de las tentaciones’ recibe a sus concursantes 6 meses después

‘La isla de las tentaciones’ ha dado mucho que hablar. Han corrido ríos de tinta por las redes sociales. Por los rotativos de papel prensa. Por los periódicos digitales de toda España. El nombre de Estefanía se ha convertido en un grito amargo de dolor.

Telecinco ha hecho su agosto en febrero. La propuesta televisiva ha dado mucho de sí. Muchísimo. Rebasando todas las expectativas. Y de ello hemos dado cumplida cuenta en la sección de cine y televisión de MIRA.

¿Qué pasó seis meses después de ‘La isla de las tentaciones’? Este pasado jueves 14 se emitió la última entrega del novedoso formato que, ya decimos, ha revolucionado –disparándola e incluso disparatándola- la parrilla de la temporada.

Mónica Naranjo se ha vuelto a encontrar con los concursantes seis meses después de la grabación del programa. Es como si se hubieran recortado seis hojas del calendario de sopetón. En una máquina del tiempo que agilizó su ritmo. Qué ha sido de los chavales ya en España. Cómo les va la vida fuera de la cobertura mediática de las cámaras televisivas.

El reencuentro de Ismael, Andrea y Óscar salió como el rosario de la aurora. Andrea sigue manteniendo la relación con Óscar y no le duelen prendas en menospreciar a su anterior noviete. Andrea va de diva pero al infantil modo. Ismael se defiende como puede del atropello. A veces lanza una sonrisa cínica. No le augura mucho tiempo a la relación de su éx con el rubiasco Óscar. Todos alzan la voz sin respetarse el turno.

Prácticamente lo mismo sucede con Álex –muy feliz ahora porque ha encontrado una nueva pareja- y Fiama. Los gritos se suceden. Y los reproches son la norma de comunicación entre los dos ex. Fiama pierde los nervios. Da la sensación que Fiama es una hojarasca con falta permanente de sinceridad. Álex no desea verla pero ella se hace presente no obstante. Las desavenencias prenden fuegos verbales. Ni se miran. O se lanzan ojeadas infernales. Se han querido mal. Mejor cada uno por su lado.

Jose y Adelina llegan de la mano. Tortolitos. Siguen con sus planes de boda. Más unidos que nunca o tan enamorados como siempre. Nada que añadir. Susana llega sola. Es la campeona en franqueza de todo el programa. Lloró al dejar a Gonzalo pero no podía seguir engañándose a sí misma. Se había desenamorado…

Quiso justificar lo contrario pero era misión imposible. Los sentimientos no engañan. Nada peor que traicionarse. Está feliz y tranquila. No ha rehecho su vida. Pero no volvería con Gonzalo. Ni por asomo. Lo tiene claro. Ha agradecido al programa aclararse en su fuero interno.

Gonzalo, por su parte, no quiso o no pudo estar presente. Lo hizo de alguna manera. Enviando una carta. Una carta sincera en cuyos renglones confiesa cómo se encuentra. Con una despedida final que enternece el corazón de Susana. Pero sólo por el cariño como persona y no en razón del amor que compartieron durante años. La carta dice, literalmente, así:

“En primer lugar, quiero decir que nada me habría gustado más que estar ahí, esta noche, feliz y alegre como he sido siempre. Pero Susana, tú me conoces muy bien y sabes que si no estoy allí es porque no me quedan fuerzas después de todo lo que ha pasado”.

“Estos 6 meses me han desgastado como si fuesen años. Te he perdido a ti, a lo único que daba sentido a mi vida, y aún me machaco constantemente intentado comprender el porqué”.

“Horas y hora soñando despierto, reviviendo nuestra idílica y maravillosa aventura. Con el paso del tiempo, me he dado cuenta del valor que tienen los pequeños detalles. En su momento no era capaz de apreciarlos y ahora no puedo dejar de echarlos de menos. Cantar desenfrenados en el coche, esperar a que salgas de la ducha para ponerte el albornoz y que no pases frío o el simple hecho de compartir una mirada cómplice que me diga: «Tranquilo Goncha, todo está bien». Me destroza el alma recordarlo”.

“No entiendo cómo has podido recoger 6 años de nuestra vida en una maleta. No sé por qué aún a día de hoy no has tenido el valor de darme una mera explicación. Yo la necesitaba”.

“Poco a poco comienzo a dar respuesta a todo. Haber estado hoy ahí sólo iba a suponerme más dolor. Espero que me comprendas. Después de todo este tiempo, solo tengo una cosa clara. Con las luces de los focos nació una bonita historia de amor que se apagó en las brasas de la última hoguera. Y una parte de mí se quedó allí con ella. Hasta siempre, Su”.

La traca final fue de órdago. Fani se sienta junto a Mónica Naranjo. Fani dice: “Nunca he vuelto a ver a Rubén. Se fue de la última hoguera hasta día de hoy. Fui tan feliz y luego se portó tan mal conmigo. Me dejó sola, tanto que me decía y que me prometía… Me regaló los oídos. Al final confías en ellos, les das tu corazón y luego venga hasta luego”, expresaba Fani a Mónica Naranjo entre lágrimas. “No entendí nada. Es un falso, supo cómo conquistarme y caí en la tentación pero bien”. Pero Rubén estaba allí. Y se sentó a su lado para disculparse.

Hubo reproches de Fani. Pero en seco. Al final se intercambiaron sonrisas. Y Fani aceptó las disculpas. Rubén es un profesional de la materia. Ejerció a la perfección su papel dentro del registro de interpretaciones de ‘La isla de las tentaciones’. Paz y después gloria. Pero aún quedaba el bombazo final…

Tocaba turno a Christofer. Dijo Fani: “Llegué a mi casa, necesitaba estar sola y… ¿Sabes de lo que me di cuenta? Que echaba muchísimo de menos a Christofer. Pensé… ¿Qué has hecho? Empecé a llamarle, a escribirle, le pedí perdón… Al principio pues imagínate, había sido muy fuerte para él pero al final sí”, ha explicado Fani a Mónica.

¡Sorpresa enorme! Christofer ha aparecido en escena y han confirmado que después de todo lo ocurrido decidieron retomar su relación. Él la ha perdonado. Y ella vuelve a pedirle perdón delante de toda España. Y andan comiendo perdices, en una plena felicidad de pareja. Las cosas del amor. Siempre tan indefinibles…