El metro reduce casi la mitad de su consumo energético desde 2012

Pese al considerable aumento de viajeros, el metro de Sevilla ha descendido en un 31% su consumo energético en estos últimos siete años

La sociedad Metro de Sevilla, participada mayoritariamente por la corporación Globalvía y en un 11,76 por ciento por la Junta de Andalucía y concesionaria de la gestión y explotación del suburbano sevillano, ha informado este viernes de que el metro hispalense ha reducido el consumo de energía en un «31,3 por ciento en los últimos siete años», según un comunicado de la Consejería de Fomento.

«Este dato convierte al suburbano en un ejemplo de eficiencia energética en el conjunto de los transportes públicos metropolitanos», defiende la Consejería de Fomento, agregando que esta reducción de la factura energética se produce «pese a incrementarse la demanda en un 21 por ciento» en dicho periodo, de los 14 millones de viajeros de 2012 a los casi 17 millones de 2019.

En estos siete años se ha pasado de 20,3 a 13,9 gigavatios/hora, dato que equivale a que el consumo medio por usuario haya descendido de 1,44 a 0,80 kilovatios/hora (kwh).

En el caso del metro de Sevilla, el suministro eléctrico está contratado con una empresa comercializadora de energía «cien por cien procedente de fuentes renovable», con certificado de garantía en origen, por lo que las emisiones de CO2 (dióxido de carbono) a la atmósfera que se pudieran derivar del proceso de producción de la energía son inexistentes.

«Metro de Sevilla ha puesto en marcha en los últimos años una serie de medidas que optimizan el consumo. Entre estas medidas, destacan las que se han aplicado en los sistemas de alimentación eléctrica para maximizar la recuperación de la energía que se produce durante el frenado; las mejoras en el software para que la conducción de los trenes sea más suave, evitando cambios bruscos de velocidad, y la utilización de tecnologías eficientes, como los variadores de frecuencia para mejorar la eficiencia de todas las máquinas rotativas o el empleo de luminarias led en todas las estaciones».

Además, recuerda la Consejería que los usuarios de Metro de Sevilla recurrían antes de su puesta en servicio al vehículo privado en el 40,7 por ciento de los casos, frente a otro 40 por ciento que hacía uso de otros medio de transportes colectivos, como el autobús.

«De no existir la Línea 1 y efectuarse estos trayectos en los otros modos, de acuerdo a los porcentajes expuestos, el volumen de viajeros que ahora transporta el suburbano habría generado 2.141 toneladas CO2 por desplazarse en autobús y 7.783 toneladas de CO2 por efectuar el trayecto en coche, de acuerdo con los ratios medios de emisión de estos vehículos», esgrime.

Aún siendo importante este ahorro para combatir el cambio climático, destaca también la disminución, gracias al uso del Metro, de otras emisiones contaminantes, como las 9,08 toneladas de óxido de nitrógeno y las 0,8 toneladas de partículas en suspensión.

Estas emisiones afectan a la salud de las personas y provocan problemas cardiovasculares y enfermedades como el asma.