La Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad de Estados Unidos (CISA, por sus siglas en inglés), ha asegurado que las elecciones presidenciales del pasado 3 de noviembre fueron las más seguras de la historia del país. Asimismo, dicen que en ningún momento se detectó indicios de manipulación de voto o fallo en los sistemas de recuento.

El comunicado sale al paso de rumores diseminados por el presidente saliente, Donald Trump, y miembros de su campaña. Estos acusan a la empresa de software de votación y máquinas electorales Dominion Voting Systems, de eliminar y alterar votos inicialmente destinados al mandatario.

Uno de sus acusadores fue el asesor de Trump y exalcalde de Nueva York Rudy Giuliani, quien denunció un «error generalizado» en la votación del estado de Michigan. Las autoridades del estado han confirmado un error en la votación en uno de los condados, Artrim, corregido a favor del presidente Trump. Asimismo han asegurado que se trató simplemente de un fallo humano y no un problema del software de votación, ni de las máquinas.

«No hay pruebas de que algún sistema de votación haya eliminado o perdido votos, alterado votos o haya resultado afectado de alguna manera«; según un comunicado conjunto remitido por la agencia y el Consejo de Coordinación Gubernamental de Infraestructura Electoral (GCC).

En la nota, y frente a «muchas afirmaciones infundadas» y ejemplos de «desinformación sobre el proceso electoral», ambas partes expresan su mayor confianza en la seguridad e integridad» de las elecciones presidenciales que, han recalcado, «fueron las más seguras en la historia de Estados Unidos».

Donald Trump pidió paralizar el recuento de votos

Tribunales de Míchigan y Georgia rechazaron sendas demandas interpuestas por el equipo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para detener el recuento de votos en estos estados, claves para decantar la balanza del resultado electoral.

En referencia a Míchigan, un tribunal estatal ha desestimado la demanda presentada por la campaña de Trump; que pedía la suspensión inmediata del recuento de votos hasta que sus representantes tuvieran un acceso «significativo» al recuento. La jueza Cynthia Stephens se había mostrado muy escéptica respecto a la demanda ya que, a su juicio, el caso carecía de evidencias admisibles.

Además, ha expresado su exasperación por el movimiento de la campaña de Trump. Concluyó la sesión señalando que aplazaba el asunto «donde todos aquí buscan tener un proceso electoral completo y justo».

Por su parte, la abogada que representa a Míchigan, Heather Meingast; ha señalado que el caso era «discutible» porque el recuento ya ha concluido –a favor del candidato demócrata, Joe Biden–.