Las espadas están en alto. Puede que la sangre llegue al río. Los despachos se abogados agitan folios en tropel. Se estudian con luz y taquígrafos las posibles demandas. La erosión de la imagen es evidente. Se puede armar la de San Quintín. Se puede liar la de Belchite. O se puede liar la marimorena. Se puede liar parda. Todo apunta a revueltos afluentes y ganancia de algún pescador. El enfrentamiento entre Kiko Rivera y su madre, Isabel Pantoja, está disparatándose.

Con unas diferencias que ya parecen irreconciliables. La Pantoja quiere buscar culpables fuera de la propia relación materno-filial. Porque admitir lo contrario sería asumir quizá el mayor fracaso personal se su vida. De su existencia toda. El derrumbe de la familia es un charco maloliente.

No ha habido cruce de acusaciones pero sí flechas de puntas afiladas de un lado y otro. Kiko Rivera ha dicho de todo en la entrevista concedida a la revista Lecturas. No ha dejado madre de títere sin cabeza de la suya propia. Mala madre, mala abuela, ¿mala viuda de España? El punto de gravedad infalible de Isabel, la folclórica, siempre ha sido su hijo, tanto en momentos de bonanza como en épocas un tanto belicosas.

Isabel ha expandido -como un proyectil amenazante- el más jurídico aviso a navegantes. Demandará a todo aquel que “hable” de su persona y consecuentemente perjudique su imagen, su reputación, su derecho a la intimidad, su propio ser. Ella es artista y se debe también  a una pulcra reputación pública. Pero ha saltado, como una mecha con voluntad de fuego, un asunto demasiado resbaladizo…

No ha cedido a sabiendas su parte de Cantora

Una cuestión desconocida. Una pica en Flandes para Jorge Javier Vázquez, que no mantiene una excelente relación con la viuda de Paquirri. Kiko Rivera comentado que jamás cedió su parte de Cantora a su madre, que su progenitora le dijo -hace muchos años- que firmara unos papeles “y yo, como me lo dijo mi madre, los firmé”. Kiko no quiere ni pensar que su progenitora le haya arrebatado lo que es suyo.

Telecinco quiere hacer leña del árbol herido. Hay quienes aseguran que Jorge Javier aprovechará esta circunstancia para vengarse a sus anchas de Isabel Pantoja. ¿Vengarse de qué? Posiblemente venganza sea un término muy contundente. Pero a nadie escapa la animadversión que, por rachas, al presentador le produce la intérprete de ‘Marinero de luces’.

Para la noche de este viernes 13 de noviembre la cadena ha preparado un programa especial que analizará ampliamente todas las aristas de está polémica herencia. No será la única de la familia que se desglose a lo largo de la emisión. Bajo el título de ‘Cantora: la herencia envenenada’ comenzará a las 22.00 horas de la noche.

Este especial competirá a las claras con ‘La Voz’ en Antena 3. Guerra de medios. Guerra de audiencias. Morbo al filo de los trapos sucios que ahora se lavan sobre la superficie de la pequeña pantalla. Se escucharán las opiniones, las declaraciones, de los otros hijos de Paquirri. Y también de buena parte de los Rivera. Están dolidos prácticamente todos con la actitud de la tonadillera. ¿A quién corresponde el jaque mate?