La Junta ha anunciado este martes que las clases en la Universidad de Granada no podrán desarrollarse de forma presencial en las dos próximas semanas. Todo con el objetivo de evitar desplazamientos. Así como que los colegios mayores deberán cerrar a las diez de la noche y que habrá cribados en todos en los que se haya detectado un solo positivo.

El consejero de la Presidencia, Administración Pública e Interior y portavoz del Gobierno de la Junta, Elías Bendodo, ha señalado en la rueda de prensa tras el Consejo de Gobierno que Granada «no cumple hoy los criterios para proceder al cierre de la ciudad«. Pero «no podemos cruzarnos de brazos», ha advertido, recordando que tiene una incidencia acumulada de 501 casos de Coronavirus por 100.000 habitantes y destacando que en los últimos días se han detectado más de 150 contagios en siete residencias universitarias de Granada.

Así, y, en relación a la clases en la Universidad, aunque Granada como ciudad no esté en esa situación de cierre hoy, para que no lo esté dentro de dos semanas hay que tomar decisiones», ha agregado el consejero, quien ha precisado que todas las medidas estarán recogidas en una orden de obligado cumplimiento que entrará en vigor este miércoles.

Llamamiento a la responsabilidad

La rectora de la Universidad de Granada (UGR), Pilar Aranda, ha hecho este martes 13 de octubre un llamamiento a la responsabilidad «de todo el mundo», incluidos los estudiantes. Este llamamiento es para contener la tasa de contagios por coronavirus en la capital granadina, la primera andaluza en superar los 500 casos por cada 100.000 habitantes.

En declaraciones a Canal Sur Radio, Aranda ha señalado que el dato acumulado desde el pasado 21 de septiembre contabiliza 236 positivos de entre una población estudiantil de 60.000 en la UGR, señalando que los alumnos se están comportando «adecuadamente» en las aulas.

Ha pedido también contextualizar la «alta tasa» y los comportamientos que se han divulgado en los medios de comunicación este fin de semana en calles del centro como Ángel Ganivet. En este sentido, no suele ser una zona muy frecuentada por universitarios, a diferencia de otras como Pedro Antonio de Alarcón.

A su vez, ha apostado por un «análisis comparativo total» de los actuales parámetros con los que se dieron durante y después del confinamiento, cuando estuvo «la universidad totalmente virtualizada» y los estudiantes fuera de Granada en su mayoría. «Hay que ser científicos», ha apostillado Aranda.

La UGR ha detallado en la mañana de este lunes que, junto a los 236 positivos, el acumulado desde el pasado día 21 contabiliza 840 estudiantes aislados. En cuanto al personal, el acumulado desde el 1 de septiembre ha habido 22 positivos y 148 aislados.

Igualmente, la rectora ha señalado que la UGR fue la primera universidad en activar con la Junta una comisión de seguridad con Salud y Familias, consciente del «porcentaje alto» de estudiantes que vienen de fuera a las clases.

Protocolo especial para residencias

En cuanto a las residencias y colegios mayores, que son privados, y que cuentan con la colaboración de la UGR, Pilar Aranda ha destacado el «trabajo intenso» que están realizando para controlar los casos que se han ido presentando.

Asimismo, ha explicado que ha pedido a Salud en distintas ocasiones un protocolo especial para estos alojamientos, que ha señalado que espera que sea aprobado este martes en el Consejo de Gobierno de la Junta, que prevé tome medidas restrictivas para Granada capital.

La Consejería de Salud y Familias trasladó este pasado lunes que se ha declarado un nuevo brote en otra residencia de estudiantes de la capital con 13 casos, que se suma al brote declarado hace varias semanas en otra de Granada, cuyos casos aumentan a 68, por lo cual el total de casos se elevan a 81.

Al margen de la suspensión de las clases, Aranda ha incidido en que la UGR solo tiene un colegio mayor, el Isabel la Católica, que ha contabilizado tres casos «controlados y aislados» desde el pasado 1 de septiembre.

Por último, ha vuelto a hacer un llamamiento a la responsabilidad, pidiendo poner el foco también en «qué va a hacer» la autoridad sanitaria en relación con el control de bares, cafeterías o terrazas.